Desde mi última entrada han pasado muchas cosas, como no podía ser de otra manera. En el plano deportivo, sin embargo pocas cosas que contar.
Tenía como principal objetivo el short de Madrid. Me apetecía una carrera sin drafting. Ma apunté pero después se anunció un compromiso familiar el día anterior. De esas celebraciones que duran hasta las tantas de la mañana.
Me quedé sin objetivo principal y pase la primavera un tanto desmotivado sin saber qué me apetecía realmente hacer.
Intenté cambiarlo por un sprint la mañana del evento pero me fue imposible asistir.
El resultado: desmotivación y pérdida de forma. Vacaciones en familia con poco deporte, aunque un par de sesiones de natación en el mar (paralelo a la orilla) sí cayeron.
Dí por finalizada la temporada sin haber competido, y empecé a pensar en la siguiente. Quise quitarme en mal sabor de boca de no haber corrido nada y decidí empezarla con el SERTRI, ver qué tal se daba.
Y allí me planté. Salida a las 12. Coincidí con dos compañeros del club, a los que no conocía previamente. Nervios previos a la salida, como es habitual.
Natación. Creo que bien. Tranquilo. Aunque luego el tiempo no lo demuestra. Casi 18 minutos. Además, novatada con el reloj. No lo configuré bien y me apreció luego como carrera, no natación...
Transición tranquila. En plan lobero, sin gomas ni nada.
La bici es el sector más interesante. Pude pillar grupo y subi garabitas con ellos. Muy justo. Y en la bajada el que iba delante de mi perdió un poco de rueda porque se metía a la transición y perdí el grupo. Creo que no les hubiera aguantado otro barbitas, pero creo que lo suyo era haber aguantado ahí todo lo posible.
La segunda y tercera vuelta cada vez más lentas. Con todo, mi tiempo fue como el del 2012, más o menos y la media fue similar a la del olímpico del año pasado.
En realidad se corresponde con lo entrenado en bici, que fue realmente poco el ultimo mes y pico.
Transición desastrosa. Me equivoqué dos veces de pasillo.
La carrera a pie más bien monótona. Nada que resaltar. Intentando mantener un buen ritmo sin conseguirlo. Al final un pelín por debajo de 5'/km. Una pena, en otro momento (abril-mayo) las transiciones las hacía a ritmos bastante mejores.
Al final 1h33'.
La entrada a meta con la peque en brazos. Un recuerdo bonito.
Ahora mismo meditando cómo organizar mi vida para encajar los entrenamientos de manera que no sea entrenar por entrenar sino con un sentido y con el objetivo de mejorar.
03 octubre 2015
14 diciembre 2014
UN GRAN MOMENTO
Ya ha pasado tiempo desde la última entrada y quizá, sólo quizá, hayan pasado demasiadas cosas en todos los planos de mi vida. No tantas en el deportivo, que es de lo que tratamos aquí: sigo entrenando y no he vuelto a competir desde el triatlón de junio.
La gran noticia es que ha venido a invadir nuestra casa, nuestro tiempo, nuestras vidas, una niña no tan pequeña por el peso al nacer. Parece que goza de buena salud y salvo los típicos gases, etc. no está dado excesiva guerra a sus padres. Sobre todo al padre ya que una madre, por mucho que vaya todo bien, debe estar disponible 24 horas en estos comienzos.
Eso fue hace algo más de 2 meses y, evidentemente, ha cambiado todo. Aunque quizá no cambia tanto tu forma de pensar. Al menos yo quiero seguir entrenando y ver si llego bien al verano. Sigo trabajando y no he pedido reducción de jornada e intento no pensar lo que tengo en casa y concentrarme.
Sí cambian las rutinas. Lo inmediato lo marca la peque. El resto debe adaptarse. Al menos lo no trascendental y ahí entra el deporte. Los horarios se tienen que adaptar y debe haber cambios.
Y, en contra de lo que se podría prever, estoy en un momento de forma bastante bueno (para ser diciembre, que fuera de contexto parece que estoy para correr maratones), como hace que no estaba. Que la peque esté bien y haberme guardado vacaciones para juntar eso días con la baja y ayudar a mi pareja, me ha permitido durante mes y medio salir con la bici, correr y nadar de manera continuada. He perdido algo de peso; no mucho, pero sí estoy más delgado.
Con la vuelta al trabajo la cosa se ha complicado. Intento buscar el momento de ir a nadar y correr entre semana. No puedo, ni debo ni quiero, faltar 1-2 horas cada tarde por el entreno. La bici queda para el fin de semana, como antes, los fines de semana que se pueda.
Con todo, vamos haciendo. Con peros, eso sí. He cambiado de piscina. He vuelto a una de 25 metros (la de antes no los medía) y el resultado ha sido muy decepcionante volviendo a tiempos de hace dos años. Creí que este tiempo había mejorado bastante y la bofetada a la moral ha sido importante. No hay otra que nadar, nadar y nadar.
En la bici no veo gran cambio. Todo igual. El plan es comprarme un rodillo, que me de algo de flexibilidad y no depender del tiempo, sobre todo en invierno. El objetivo es mantener carga de trabajo en bici en esta época no favorable.
En la carrera a pie sí noto mucha mejora. Antes del acontecimiento trabajé mucho las cuestas y ahora intento seguir el plan que el club dispone con el nuevo entrenador. En las series parece que no cuesta ya bajar de 5 minutos de manera relativamente cómoda. Vamos a ver donde llegamos y espero ser respetado por las lesiones.
Un buen momento en lo deportivo, que espero pueda llevarme a un gran momento en verano, y un gran momento, único, en lo personal.
Go!
La gran noticia es que ha venido a invadir nuestra casa, nuestro tiempo, nuestras vidas, una niña no tan pequeña por el peso al nacer. Parece que goza de buena salud y salvo los típicos gases, etc. no está dado excesiva guerra a sus padres. Sobre todo al padre ya que una madre, por mucho que vaya todo bien, debe estar disponible 24 horas en estos comienzos.
Eso fue hace algo más de 2 meses y, evidentemente, ha cambiado todo. Aunque quizá no cambia tanto tu forma de pensar. Al menos yo quiero seguir entrenando y ver si llego bien al verano. Sigo trabajando y no he pedido reducción de jornada e intento no pensar lo que tengo en casa y concentrarme.
Sí cambian las rutinas. Lo inmediato lo marca la peque. El resto debe adaptarse. Al menos lo no trascendental y ahí entra el deporte. Los horarios se tienen que adaptar y debe haber cambios.
Y, en contra de lo que se podría prever, estoy en un momento de forma bastante bueno (para ser diciembre, que fuera de contexto parece que estoy para correr maratones), como hace que no estaba. Que la peque esté bien y haberme guardado vacaciones para juntar eso días con la baja y ayudar a mi pareja, me ha permitido durante mes y medio salir con la bici, correr y nadar de manera continuada. He perdido algo de peso; no mucho, pero sí estoy más delgado.
Con la vuelta al trabajo la cosa se ha complicado. Intento buscar el momento de ir a nadar y correr entre semana. No puedo, ni debo ni quiero, faltar 1-2 horas cada tarde por el entreno. La bici queda para el fin de semana, como antes, los fines de semana que se pueda.
Con todo, vamos haciendo. Con peros, eso sí. He cambiado de piscina. He vuelto a una de 25 metros (la de antes no los medía) y el resultado ha sido muy decepcionante volviendo a tiempos de hace dos años. Creí que este tiempo había mejorado bastante y la bofetada a la moral ha sido importante. No hay otra que nadar, nadar y nadar.
En la bici no veo gran cambio. Todo igual. El plan es comprarme un rodillo, que me de algo de flexibilidad y no depender del tiempo, sobre todo en invierno. El objetivo es mantener carga de trabajo en bici en esta época no favorable.
En la carrera a pie sí noto mucha mejora. Antes del acontecimiento trabajé mucho las cuestas y ahora intento seguir el plan que el club dispone con el nuevo entrenador. En las series parece que no cuesta ya bajar de 5 minutos de manera relativamente cómoda. Vamos a ver donde llegamos y espero ser respetado por las lesiones.
Un buen momento en lo deportivo, que espero pueda llevarme a un gran momento en verano, y un gran momento, único, en lo personal.
Go!
22 agosto 2014
ADELANTANDO LA PRETEMPORADA
Tras
acabar el triatlón de Madrid, y a falta de definir un objetivo claro he
dedicado este tiempo a intentar sentar unas bases mínimas físicas que me
permitan luego hacer una pretemporada en condiciones.
Parece que con la medicación voy ganando confianza. Ello me ha animado a probar a hacer algún entrenamiento con cuestas, no sé si bien hecho o mal hecho, pero ahí están… vayamos por partes.
La natación la tengo olvidada. Entre la elevación de seno maxilar que no te permite nadar y el cierre de la piscina del gimnasio por unos días, no he realizado más que dos intentos de entreno en la piscina. Pronto intentaré volver, con el objetivo de trabajar la técnica y los pies. Dichosa patada de crol, lo fácil que parece en youtube y lo difícil que luego es, o qué difícil que lo hacemos algunos. Sin preocupaciones, no hay lago ni nada al que tenga echado el ojo y hay tiempo de volver con la rutina de la natación.
Presté mi bici a mi primo, que con un par se lió la manta a la cabeza se fue a Pirineos con un par de amigos. Disfruto del ciclismo profesional a la vez que doblegó puertos importantes, como Luz Ardiden, Port de Bales, Pla d'Adet, Hautacam, etc. Casi nada. Yo no lo haré pero mi bici sí lo ha hecho y eso ahí queda para siempre.
Durante ese parón salí un par de veces con la de montaña que la tenía muy abandonada. Recordando cómo de diferente son una y otra. Nada que ver. Lo disfruté pero deseaba volver a estar con mi flaquita. Tengo pendiente una salida con mis primos, como hacíamos hace algunos años ya. Miedo me dan, porque seguro que me llevan por caminos que no quisiera ni ver, pero tengo ganas a la vez.
De momento, rodajes “tranquilos”, por decir algo. No sé qué pasa este verano que no ha habido salida sin viento.
Es en la carrera a pie es donde hay algo más que contar. Poco a poco he querido mentalizarme para hacer un día a la semana algo de cuestas y una salida de algo más de duración, llegando a la hora. En ello estoy. La parte positiva es que parece que muscularmente lo llevo algo mejor. El soleo deja caminar al día siguiente, pero tengo que ser meticuloso con los estiramientos. Espero que dé algún fruto más adelante.
La parte negativa es que con todo el deporte que hago, no he conseguido bajar de peso. No quiero pensar en lo que puedo ganar si paro.
Esto está siendo mi verano, y mis planes también se pueden intuir. Mejora continua. De todos modos, creo que no soy consciente todavía del poco tiempo que voy a tener este otoño-invierno.
Ya se verá!
Parece que con la medicación voy ganando confianza. Ello me ha animado a probar a hacer algún entrenamiento con cuestas, no sé si bien hecho o mal hecho, pero ahí están… vayamos por partes.
La natación la tengo olvidada. Entre la elevación de seno maxilar que no te permite nadar y el cierre de la piscina del gimnasio por unos días, no he realizado más que dos intentos de entreno en la piscina. Pronto intentaré volver, con el objetivo de trabajar la técnica y los pies. Dichosa patada de crol, lo fácil que parece en youtube y lo difícil que luego es, o qué difícil que lo hacemos algunos. Sin preocupaciones, no hay lago ni nada al que tenga echado el ojo y hay tiempo de volver con la rutina de la natación.
Presté mi bici a mi primo, que con un par se lió la manta a la cabeza se fue a Pirineos con un par de amigos. Disfruto del ciclismo profesional a la vez que doblegó puertos importantes, como Luz Ardiden, Port de Bales, Pla d'Adet, Hautacam, etc. Casi nada. Yo no lo haré pero mi bici sí lo ha hecho y eso ahí queda para siempre.
Durante ese parón salí un par de veces con la de montaña que la tenía muy abandonada. Recordando cómo de diferente son una y otra. Nada que ver. Lo disfruté pero deseaba volver a estar con mi flaquita. Tengo pendiente una salida con mis primos, como hacíamos hace algunos años ya. Miedo me dan, porque seguro que me llevan por caminos que no quisiera ni ver, pero tengo ganas a la vez.
De momento, rodajes “tranquilos”, por decir algo. No sé qué pasa este verano que no ha habido salida sin viento.
Es en la carrera a pie es donde hay algo más que contar. Poco a poco he querido mentalizarme para hacer un día a la semana algo de cuestas y una salida de algo más de duración, llegando a la hora. En ello estoy. La parte positiva es que parece que muscularmente lo llevo algo mejor. El soleo deja caminar al día siguiente, pero tengo que ser meticuloso con los estiramientos. Espero que dé algún fruto más adelante.
La parte negativa es que con todo el deporte que hago, no he conseguido bajar de peso. No quiero pensar en lo que puedo ganar si paro.
Esto está siendo mi verano, y mis planes también se pueden intuir. Mejora continua. De todos modos, creo que no soy consciente todavía del poco tiempo que voy a tener este otoño-invierno.
Ya se verá!
11 julio 2014
EL RETO SUPERADO. TRIATLON OLIMPICO SKODA VILLA DE MADRID
Lo que me parecía gracioso, asequible, superable, no problemático se iba convirtiendo con el paso de los días en una preocupación y hasta cierto punto en angustia.
Mi relación de amor-odio con el lago de la casa de campo iba a afrontar otro capítulo. Gracias a los ánimos de mi chica me preparé mentalmente para afrontar ese primer muro: la natación en aguas abiertas.
El viento fuerte no ayuda. Así no disfrutaría en bici como era mi deseo. Con todo preparo las cosas en la zona de transición, estudio por donde debo entrar a por la bici (por si acaso), charloteo con dos compañeros del club (a los que conocía por el nick, no en persona) y la pantalón a probar el agua y calentar algo. Intento quitar pensamientos negativos... Juan, hasta la primera boya y a hacer 750 metros, a partir de ahí lo que te pida el cuerpo
Después, esperar quizá 10 minutos. Espero no quedarme frío. A pesar de ser las cuatro de la tarde una nube salvadora viene a aliviar el caloroso que se supone en esta época del año. Sin previo aviso, suena la bocina, todos al agua. ¿Todos? No, un pequeño hombre de verde recite mirando a ver si el cronómetro ha comenzado... y a nadar.
Comienzo despacio, esto es muy largo. Enseguida alcanzo algunas unidades. Bien, no me agobio por ello, busco un hueco y sigo a lo mío. Mirando de vez en cuando las boyas. No creo desviarme mucho, pero tampoco sé. Antes de la boya debo nadar algo a braza, tampoco mucho... me tranquiliza y ayuda a orientarme.
Tampoco me agobio con las sirenas que anuncian la salida de la siguiente tanda. De hecho no recuerdo que sonara más de una.
Paso la primera boya muy cerquita, la segunda está cerquita. La tercera no la veo. Debo seguir a la gente. En un momento miro adelante y no veo a nadie, me he desviado mucho, corrijo y sigo.
Intento seguir, más que piés, cuerpos. Ya casi al final veo la boya, giro. Voy cansadete, pero me veo bien. Sé que me desvió de un lado, así que intento corregir. Este último tramo me veo bien, nadando al ritmo de otros, con confianza.
Llego al pantalán, miro el reloj y marca 17:23. Más tiempo del deseado. Pero me veo con ánimo. Ni me lo planteo. Al agua. Primeras brazadas a braza, me preparo mentalmente, y comienzo con el crol. Me veo mejor, más tranquilo, confiado en que es cuestión de tiempo. Creo que voy mejor.
Llego a las dos boyas, y sigo sin ver la tercera. Ahora voy más cansado de hombros. Me intento concentrar. De vez en cuando a braza para orientarme y darme un respiro. Trago agua, prefiero no recordarlo, veo gorros de otros colores pasándome rápido, no pienso seguirlos. Me cuesta llegar a la tercera boya y el último tramo se me hace muy largo, y no veo con el sol que ha debido salir. Creo que me estoy orientando bastante mal ya en el final.
Se me hizo largo. Pero al final llego y marco ahí 18:02. Otro casi medio minuto para el paso por la alfombra. Marco ahí 35:53. No muy contento. Creo que tengo potencial para más. Pero el objetivo era superar este sector. Parcial 491 de 617. Para analizar.
Transición normal, creo. Veo a mi chica, lo que me anima bastante y llego a la zona de las bicis donde veo muchas todavía. El hecho de haber salido en la primera tanda ayuda. Espero poder coger un grupete majo.
Cojo la bici, salgo, tengo las zapas enganchadas, pero no lo he ensayado suficiente, la goma no se rompe, la zapa se da la vuelta... total, paro, monto y tengo que romper las gomas... no he perdido mucho tiempo, pero debo haber quedado fatal!!!
Primera subida a las pistas de tenis con plato. Hace viento pero no tanto. Adelanto gente. El circuito no tiene historia, básicamente son cinco subidas a las pistas de tenis y cinco, sobre todo, a Garabitas, donde daba el viento de cara.
De las cinco, hice una solo, o con gente a rueda. El resto intentando ir con triatletas con cierto nivel, no pegado a rueda pero si con referencia. La segunda subida la hice detrás de una buena rueda, pero se fue al final.
Sí que pude notar que me falta ese entreno de calidad en bici, salir en grupo, ese punto de sufrimiento que te permite hacer el resto del recorrido en grupo. Te puede hacer ganar mucho tiempo, o un tiempo precioso.
Se me hizo largo también este sector. Quizá me sobró un giro, pero mantuve los tiempos de cada vuelta más o menos constantes. No flojee. Total 1:21:05 a 28,5 km/h aproximadamente. Parcial 148, lo que no está mal.
Llegada a la transición, sin mayores problemas. Dejo la bici me pongo las zapas, con elásticos y sin calcetines. Friki hasta no poder más.
La carrera no tiene historia. Un "p'arriba p'abajo" y así 4 veces. Para mi gusto, prefiero algo más largo, con menos vueltas, que mentalmente es mejor, pero bueno. Por otro lado, te cruzabas con todos los competidores, puedes ver cómo corren, puede tomar más referencias. Recuerdo, sobre todo a las chicas que iban en cabeza. Increíble su zancada. Reconocí a corretaniacorre que finalmente quedó segunda. Felicidades!
La mia fue desigual. Repasando, creo que salí rápido. Sabía que podía ir a un ritmo de 5:10 con esfuerzo, pero quizá en las dos primeras vueltas fui algo más rápido. En los primeros metros me quise tomar el gel, pero no hubo manera. Tuve que parar a tomármelo. Aún así, 2 minutos más rápido los primeros 5 km que los segundos.
Las dos últimas vueltas fueron de lucha contra la mente para no parar a andar y no pensar en las rozaduras que aparecieron en los pies.
La última bajada bajé mucho el ritmo, primero porque no podría ir mucho más rápido y porque quería disfrutar la llegada a meta. El tiempo de este sector fue 47:17, lo cual me lleva a pensar que estaba mal medido y está por debajo, sensiblemente, de los 10 km. En mi opinión más cerca de los 9 km, que de los 10.
Pude ver a mi chica que estaba casi en la meta. Y sí, la disfrute. Me dio mucha alegría cruzar esa meta, que he buscado durante dos años. Puedo y debo estar contento.
La reflexión es que se me hizo muy larga la competición. No hubo un sector que no se me hiciera largo. Aunque creo que cumplí con los tiempos esperados, en la parte optimista de los rangos que manejaba, salvo la natación.
Creo que mi cuerpo me pide un parón. En ello estoy. Creo que el resto del verano toca hacer deporte salud, mantenerme en forma y buscar no ganar más peso. Pero esto es simple y llanamente una adicción. Y de las peores, eso debo reconocerlo. No puedo ocultar que me haría ilusión repetir.
Mi relación de amor-odio con el lago de la casa de campo iba a afrontar otro capítulo. Gracias a los ánimos de mi chica me preparé mentalmente para afrontar ese primer muro: la natación en aguas abiertas.
El viento fuerte no ayuda. Así no disfrutaría en bici como era mi deseo. Con todo preparo las cosas en la zona de transición, estudio por donde debo entrar a por la bici (por si acaso), charloteo con dos compañeros del club (a los que conocía por el nick, no en persona) y la pantalón a probar el agua y calentar algo. Intento quitar pensamientos negativos... Juan, hasta la primera boya y a hacer 750 metros, a partir de ahí lo que te pida el cuerpo
Después, esperar quizá 10 minutos. Espero no quedarme frío. A pesar de ser las cuatro de la tarde una nube salvadora viene a aliviar el caloroso que se supone en esta época del año. Sin previo aviso, suena la bocina, todos al agua. ¿Todos? No, un pequeño hombre de verde recite mirando a ver si el cronómetro ha comenzado... y a nadar.
Comienzo despacio, esto es muy largo. Enseguida alcanzo algunas unidades. Bien, no me agobio por ello, busco un hueco y sigo a lo mío. Mirando de vez en cuando las boyas. No creo desviarme mucho, pero tampoco sé. Antes de la boya debo nadar algo a braza, tampoco mucho... me tranquiliza y ayuda a orientarme.
Tampoco me agobio con las sirenas que anuncian la salida de la siguiente tanda. De hecho no recuerdo que sonara más de una.
Paso la primera boya muy cerquita, la segunda está cerquita. La tercera no la veo. Debo seguir a la gente. En un momento miro adelante y no veo a nadie, me he desviado mucho, corrijo y sigo.
Intento seguir, más que piés, cuerpos. Ya casi al final veo la boya, giro. Voy cansadete, pero me veo bien. Sé que me desvió de un lado, así que intento corregir. Este último tramo me veo bien, nadando al ritmo de otros, con confianza.
Llego al pantalán, miro el reloj y marca 17:23. Más tiempo del deseado. Pero me veo con ánimo. Ni me lo planteo. Al agua. Primeras brazadas a braza, me preparo mentalmente, y comienzo con el crol. Me veo mejor, más tranquilo, confiado en que es cuestión de tiempo. Creo que voy mejor.
Llego a las dos boyas, y sigo sin ver la tercera. Ahora voy más cansado de hombros. Me intento concentrar. De vez en cuando a braza para orientarme y darme un respiro. Trago agua, prefiero no recordarlo, veo gorros de otros colores pasándome rápido, no pienso seguirlos. Me cuesta llegar a la tercera boya y el último tramo se me hace muy largo, y no veo con el sol que ha debido salir. Creo que me estoy orientando bastante mal ya en el final.
Se me hizo largo. Pero al final llego y marco ahí 18:02. Otro casi medio minuto para el paso por la alfombra. Marco ahí 35:53. No muy contento. Creo que tengo potencial para más. Pero el objetivo era superar este sector. Parcial 491 de 617. Para analizar.
Transición normal, creo. Veo a mi chica, lo que me anima bastante y llego a la zona de las bicis donde veo muchas todavía. El hecho de haber salido en la primera tanda ayuda. Espero poder coger un grupete majo.
Cojo la bici, salgo, tengo las zapas enganchadas, pero no lo he ensayado suficiente, la goma no se rompe, la zapa se da la vuelta... total, paro, monto y tengo que romper las gomas... no he perdido mucho tiempo, pero debo haber quedado fatal!!!
Primera subida a las pistas de tenis con plato. Hace viento pero no tanto. Adelanto gente. El circuito no tiene historia, básicamente son cinco subidas a las pistas de tenis y cinco, sobre todo, a Garabitas, donde daba el viento de cara.
De las cinco, hice una solo, o con gente a rueda. El resto intentando ir con triatletas con cierto nivel, no pegado a rueda pero si con referencia. La segunda subida la hice detrás de una buena rueda, pero se fue al final.
Sí que pude notar que me falta ese entreno de calidad en bici, salir en grupo, ese punto de sufrimiento que te permite hacer el resto del recorrido en grupo. Te puede hacer ganar mucho tiempo, o un tiempo precioso.
Se me hizo largo también este sector. Quizá me sobró un giro, pero mantuve los tiempos de cada vuelta más o menos constantes. No flojee. Total 1:21:05 a 28,5 km/h aproximadamente. Parcial 148, lo que no está mal.
Llegada a la transición, sin mayores problemas. Dejo la bici me pongo las zapas, con elásticos y sin calcetines. Friki hasta no poder más.
La carrera no tiene historia. Un "p'arriba p'abajo" y así 4 veces. Para mi gusto, prefiero algo más largo, con menos vueltas, que mentalmente es mejor, pero bueno. Por otro lado, te cruzabas con todos los competidores, puedes ver cómo corren, puede tomar más referencias. Recuerdo, sobre todo a las chicas que iban en cabeza. Increíble su zancada. Reconocí a corretaniacorre que finalmente quedó segunda. Felicidades!
La mia fue desigual. Repasando, creo que salí rápido. Sabía que podía ir a un ritmo de 5:10 con esfuerzo, pero quizá en las dos primeras vueltas fui algo más rápido. En los primeros metros me quise tomar el gel, pero no hubo manera. Tuve que parar a tomármelo. Aún así, 2 minutos más rápido los primeros 5 km que los segundos.
Las dos últimas vueltas fueron de lucha contra la mente para no parar a andar y no pensar en las rozaduras que aparecieron en los pies.
La última bajada bajé mucho el ritmo, primero porque no podría ir mucho más rápido y porque quería disfrutar la llegada a meta. El tiempo de este sector fue 47:17, lo cual me lleva a pensar que estaba mal medido y está por debajo, sensiblemente, de los 10 km. En mi opinión más cerca de los 9 km, que de los 10.
Pude ver a mi chica que estaba casi en la meta. Y sí, la disfrute. Me dio mucha alegría cruzar esa meta, que he buscado durante dos años. Puedo y debo estar contento.
La reflexión es que se me hizo muy larga la competición. No hubo un sector que no se me hiciera largo. Aunque creo que cumplí con los tiempos esperados, en la parte optimista de los rangos que manejaba, salvo la natación.
Creo que mi cuerpo me pide un parón. En ello estoy. Creo que el resto del verano toca hacer deporte salud, mantenerme en forma y buscar no ganar más peso. Pero esto es simple y llanamente una adicción. Y de las peores, eso debo reconocerlo. No puedo ocultar que me haría ilusión repetir.
30 junio 2014
PREVIA TRIATLON OLIMPICO MADRID
No
he escrito los últimos tiempos, apenas da el tiempo para pararse a resumir las
sensaciones, datos, objetivos, progresiones…
Empezaremos por el final: este pasado sábado terminé el triatlón olímpico Villa de Madrid, celebrado en la Casa de Campo en Madrid. Circuito típico ya en la capital, con sus cinco subidas a Garabitas.
Sigamos por el principio. Los últimos dos meses han sido buenos en entrenamientos. Las sensaciones en bici eran aceptables, aún no habiendo probado a subir ningún puerto, excepción hecha de la Cruz Verde. La carrera es sin duda mi punto más débil, acabando cada uno de los entrenos muy tocado de los gemelos y soleos y no pudiendo hacer series por miedo a lesión más que nada. Así que lo he confiado todo a un día a la semana a hacer entre 7 y 9 km y 3 ó 4 salidas de 4 km, no mucho más, tras salida en bici, para entrenar a las piernas a correr en fatiga.
La natación era lo que más confianza me daba. Los tiempos en piscina volvía a ser lo que eran antes del parón obligado, y quizá tenía un punto más de confianza al ver que aguantaba mejor las sesiones, manteniendo (o casi) los tiempos en las últimas series de cada sesión. Faltaba ver si eso podría llevarlo al nado en aguas abiertas.
Si no me fallan los cálculos, durante la temporada he nadado unos 200 km, en bici habré rodado en torno a 3.800 km y la carrera a pie unos escasos 320 km. Sí que he intentado ser más constante con los estiramientos, visitar más frecuentemente al fisio que además de cuidarme en lo físico fue el primero que me dijo que estaba para un olímpico (ya ajustaremos cuentas él).
Tenía en la cabeza hacer el olímpico de Madrid, por cercanía, por el reto de la distancia, por quitarme espinas clavadas. No las he tenido todas conmigo, me llamaba más el short por aquello de que tenía menos metros de natación (1.000), pero en los últimos tiempos me ha atraído más el hacer un triatlón “como debe ser”, con sus 1.500 metros de natación.
Así que hice la inscripción a última hora y me cuidé mucho la semana anterior a la competición, que iba a ser un sábado de finales de junio a las 18 horas, con el calor que se presupone para esas fechas. No hizo mucho calor la semana anterior, es más incluso llovió un par de días, pero volvió el calor el día anterior. Intenté abstraerme de eso, no puedes controlarlo, y me centré en probar todo lo olvidado. Entre otras cosas, comprar gafas nuevas para evitar que las viejas me jugaran una mala pasada (ya va entrando agua más de lo deseado), probar a calzarme y descalzarme con la bici en marcha (de nada sirvió), probar los elásticos en las zapas, limpiar y engrasar la bici, probar el mono (una talla más quizá mejor), salida en bici a subir garabitas y recordar cómo es y testar en qué punto estoy y qué desarrollo debo llevar y qué sé yo qué más.
La meteo daba para el sábado viento fuerte. Una preocupación más, aparte de nadar en el lago. Poco a poco pintaba la cosa a peor, nadar en ese lago, viento en la bici y carrera a pie sin entrenar suficiente.
Últimas decisiones: no usar pulsómetro, para evitar algo que pueda agobiar durante la natación, llevarme una barrita para la bici, además del gel… y a mentalizarse. Cojo el dorsal el viernes, donde coincidimos con un amigo que iba a hacer el sprint. Y ya llega el sábado y hace un viento de la leche.
La suerte estaba echada. Todo el trabajo estaba hecho. Ahora sólo tocaba… ¿disfrutar?
Empezaremos por el final: este pasado sábado terminé el triatlón olímpico Villa de Madrid, celebrado en la Casa de Campo en Madrid. Circuito típico ya en la capital, con sus cinco subidas a Garabitas.
Sigamos por el principio. Los últimos dos meses han sido buenos en entrenamientos. Las sensaciones en bici eran aceptables, aún no habiendo probado a subir ningún puerto, excepción hecha de la Cruz Verde. La carrera es sin duda mi punto más débil, acabando cada uno de los entrenos muy tocado de los gemelos y soleos y no pudiendo hacer series por miedo a lesión más que nada. Así que lo he confiado todo a un día a la semana a hacer entre 7 y 9 km y 3 ó 4 salidas de 4 km, no mucho más, tras salida en bici, para entrenar a las piernas a correr en fatiga.
La natación era lo que más confianza me daba. Los tiempos en piscina volvía a ser lo que eran antes del parón obligado, y quizá tenía un punto más de confianza al ver que aguantaba mejor las sesiones, manteniendo (o casi) los tiempos en las últimas series de cada sesión. Faltaba ver si eso podría llevarlo al nado en aguas abiertas.
Si no me fallan los cálculos, durante la temporada he nadado unos 200 km, en bici habré rodado en torno a 3.800 km y la carrera a pie unos escasos 320 km. Sí que he intentado ser más constante con los estiramientos, visitar más frecuentemente al fisio que además de cuidarme en lo físico fue el primero que me dijo que estaba para un olímpico (ya ajustaremos cuentas él).
Tenía en la cabeza hacer el olímpico de Madrid, por cercanía, por el reto de la distancia, por quitarme espinas clavadas. No las he tenido todas conmigo, me llamaba más el short por aquello de que tenía menos metros de natación (1.000), pero en los últimos tiempos me ha atraído más el hacer un triatlón “como debe ser”, con sus 1.500 metros de natación.
Así que hice la inscripción a última hora y me cuidé mucho la semana anterior a la competición, que iba a ser un sábado de finales de junio a las 18 horas, con el calor que se presupone para esas fechas. No hizo mucho calor la semana anterior, es más incluso llovió un par de días, pero volvió el calor el día anterior. Intenté abstraerme de eso, no puedes controlarlo, y me centré en probar todo lo olvidado. Entre otras cosas, comprar gafas nuevas para evitar que las viejas me jugaran una mala pasada (ya va entrando agua más de lo deseado), probar a calzarme y descalzarme con la bici en marcha (de nada sirvió), probar los elásticos en las zapas, limpiar y engrasar la bici, probar el mono (una talla más quizá mejor), salida en bici a subir garabitas y recordar cómo es y testar en qué punto estoy y qué desarrollo debo llevar y qué sé yo qué más.
La meteo daba para el sábado viento fuerte. Una preocupación más, aparte de nadar en el lago. Poco a poco pintaba la cosa a peor, nadar en ese lago, viento en la bici y carrera a pie sin entrenar suficiente.
Últimas decisiones: no usar pulsómetro, para evitar algo que pueda agobiar durante la natación, llevarme una barrita para la bici, además del gel… y a mentalizarse. Cojo el dorsal el viernes, donde coincidimos con un amigo que iba a hacer el sprint. Y ya llega el sábado y hace un viento de la leche.
La suerte estaba echada. Todo el trabajo estaba hecho. Ahora sólo tocaba… ¿disfrutar?
11 mayo 2014
HERE COMES THE SUN
Comenzó la primavera, cambió el horario, las tardes se alargan, llega el sol. Ya no son contadas las veces que puede uno salir con la bici en ropa de verano.
Es el momento de atreverse con algún puerto, aunque yo no estoy para eso. Lo noto y lo sé. Pero las salidas se hacen más amenas sin el agobio de la braga y sólo una capa de ropa, dos a lo sumo.
Tras el parón me ha costado recuperar mis ritmos en la natación. Además a este momento hay que llegar con los deberes casi hechos. Ahora le quito un día o dos a la semana de agua respecto el invierno y eso un paquetillo como yo lo tiene que notar.
En la bici, no es que mejore mis medias, todo lo contrario, pero hago más km a la semana. Sin series, sin puerto, sin nada. Pero esto es cuestión de sumar. Contento, no obstante y alguna escapada a la Cruz Verde a recordas tiempos mejores... como costó!
En la carrera sigo estancado. Intento meter de vez en cuando una pequeña salida (20') tras hora y media en bici. Pero no puedo decir que esté más suelto, ni cómodo, ni que está metiendo más km poco a poco. Mi talón de aquiles ahora mismo.
No ha estado mal el mes de abril y lo que llevamos de mayo. Buen balance.
31 marzo 2014
PARON INOPORTUNO
Qué mes más malo, en lo deportivo, este de marzo!
La segunda quincena no he hecho nada, en parte mala suerte
en parte por gili…ollas. Un buen catarro, que incluyó varios días afónico han
cortado en seco los entrenos. El regreso, fue un regreso por todo lo alto:
partido de fútbol con algunos compañeros de trabajo. Hacía, fácil, 4 años que no daba
una patada a un balón. El resultado fue lo de menos, lo importante es que el
dolor de agujetas me tuvo el fin de semana en casa y una lesión en el psoas
izquierdo que tras varios días ha remitido pero creo que no del todo y hoy me
encomiendo al fisio.
Seguro que habré perdido forma y me costará recuperarla,
pero ¿quién se plantea parar?
06 marzo 2014
POCAS NOVEDADES Y AVANZANDO
No es que no tenga tiempo, que no ando muy sobrado por ahí.
No es que no tenga ganas, aunque algo de pereza si hay, no hay que engañar por
engañar. No escribo sobre todo, porque no tengo mucho que contar.
Febrero no arroja unas cifras espectaculares. Ya de por sí
es un mes corto, y suele ser un mes de frio que a los que no tenemos rodillo
nos puede suponer un cero en kilometradas con la flaca.
Lo del rodillo es algo que debería cambiar, pero que no
parece vaya a suceder en el muy corto plazo de tiempo. Con la de cosas por
comprar para la casa!
De la natación cuento que he mantenido el volumen (no mucho)
de enero. No dice nada ni a favor ni en contra. Hice un nuevo test un pelín por
debajo del anterior, en enero. Lo daré por bueno, porque no me encontré muy
“estiloso” esos días. No hay por donde analizarlo.
Poca bici, para lo que me gustaría. Apenas 5 salidas, las
que me permitió la meteorología.
Y la carrera a pié por el estilo. Es curioso, pero creí que
esta parte iría progresando y realmente llevo varios meses estancado. Hago mis
recorridos haciendo cambios de ritmo, rodajes suaves, en fin, que creo que hago
las cosas bien, pero no consigo ni aumentar kilómetros ni aumentar ritmos. Ya
soy perro viejo y estoy seguro que en un momento dado, sin darme cuenta, estaré
rodando los 5 min/km, pero hasta que no lo vea no me lo explico.
31 enero 2014
UN ENERO... REGULERO
El mes de enero no ha sido brillante en cuanto a
entrenamientos se refiere. Los motivos han sido varios, algunos inevitables,
otro quizá no tanto.
Prometía ser un mes muy deportivo. Se juntaba varios días de vacaciones, sobre todo que me hacían intuir que sumaría varios cientos de kilómetros en bicicleta. Al final, mi gozo en un pozo. Un inoportuno pinchazo con reventón incluido (el primero en 3 años) en el único día bueno y el que todas las lluvias del mes de enero caían en los días que podía o tenía planeado salir (sí, sí, todos… bueno, la mayoría… bueno, algunos) han provocado que sea un mes malo, si hablamos de la bici.
Sí pude aprovechar a trotar un par de veces por el campo, uno de los días incluso con restos de nieve. Una estampa de las que gusta ver de vez en cuando. El resto, imaginad… sesiones de piscina, intentando mejorar.
Esta última semana un inoportuno catarro y una mala noticia han sido suficiente factor desmotivador para un parón de varios días no planificado. Ya la cabeza creo que empieza a pedir retomar la actividad deportiva. No estaré donde estaba, pero espero no tardar mucho en recuperarme.
Y hasta un par de exámenes de los que espero poder decir aquello de “asignatura aprobada asignatura olvidada”. ¿O cómo era?
En definitiva, contratiempos varios que me han hecho perder un poquito de la inercia buena que llevaba. Pero nada insalvable.
Prometía ser un mes muy deportivo. Se juntaba varios días de vacaciones, sobre todo que me hacían intuir que sumaría varios cientos de kilómetros en bicicleta. Al final, mi gozo en un pozo. Un inoportuno pinchazo con reventón incluido (el primero en 3 años) en el único día bueno y el que todas las lluvias del mes de enero caían en los días que podía o tenía planeado salir (sí, sí, todos… bueno, la mayoría… bueno, algunos) han provocado que sea un mes malo, si hablamos de la bici.
Sí pude aprovechar a trotar un par de veces por el campo, uno de los días incluso con restos de nieve. Una estampa de las que gusta ver de vez en cuando. El resto, imaginad… sesiones de piscina, intentando mejorar.
Esta última semana un inoportuno catarro y una mala noticia han sido suficiente factor desmotivador para un parón de varios días no planificado. Ya la cabeza creo que empieza a pedir retomar la actividad deportiva. No estaré donde estaba, pero espero no tardar mucho en recuperarme.
Y hasta un par de exámenes de los que espero poder decir aquello de “asignatura aprobada asignatura olvidada”. ¿O cómo era?
En definitiva, contratiempos varios que me han hecho perder un poquito de la inercia buena que llevaba. Pero nada insalvable.
27 enero 2014
2014. PUNTO DE PARTIDA.
Estos últimos meses no han traido grandes noticias, ni grandes avances. Seguimos igual, lo cual no es poco.
El año 2014, si todo fuera ideal, podría ser un año en el que pudiera volver a participar en alguna competición. Pero el mundo no es ideal, ni mucho menos, lo vemos todos los días en las noticias y en la calle, sobre todo en esta última.
Poco a poco voy acostumbrando al cuerpo al deporte la mayor parte de los días de una semana (procuro descansar uno al menos), y no parece que responda mal.
Realicé un test de natación en la piscina del gimnasio, y he bajado respecto el año pasado más de 30 segundos (de 7:15 a 6:38) y 18" desde el último test hace 2 meses. No sé exactamente cuantos metros son, algo menos de 400, pero prefiero centrarme en los tiempos porque desconozco la medida exacta de la piscina. La mejora es sustancial, en todo caso.
He empezado a correr introduciendo días cambios de ritmo. Aprovecho las cuestas favorables (cuesta abajo) para los tramos rápidos. No es gran cosa, pero creo que es mejor que andar a trote uniforme. Las sensaciones no son del todo buenas pero confío en que mejorarán con el paso de los meses. De todas formas, no hay que salirse del contexto: salgo un día a la semana y las medias están en el torno a 5:30 min/km.
Alguna salida de bici se ha ido a 80 km. Pero son las excepciones. No consigo subir las medias. Parece que estoy estancado y no tengo claro si tengo mucho margen de mejora en este segmento. Seguro que sí, cambiando algún método de entreno, pero no creo que sea conveniente para mi.
El 2014 me gustaría que fuera un año de cambio de tendencia. Por supuesto para la gente, en primer lugar (pero un cambio de tendencia real, no un cambio de tendencia en cifras macroeconómicas). Y para mi en lo deportivo también, siendo regular en entrenamientos y participando en alguna prueba popular.
Para ello, intento tener algunas rutinas que sean beneficiosas. He visitado al fisio de vez en cuando, quizá no todo lo que debiera en estos meses de fiestas y frio. Intento estirar, si no todos, muchos días. Procuro comer bien y no picar entre horas, todo un proposito de año nuevo que no sé si llegaré a cumplir.
Por otro lado "me he sometido" a una prueba de esfuerzo para determinar umbrales y determinar si puedo hacer o no deporte. La prueba en sí parece que fue bien. Creo que podría haber aguantado un minuto más, pero quizá no me hubiera aportado nada. Según me dijeron, la prueba terminó al llegar a 3:45 el km (iban aumentando 1 km cada minuto, creo). Curiosamente, me dijeron que no me fiara del pulsómetro y entrenara por ritmos y sensaciones.
Vamos, que me compre un reloj GPS. Aún falta un poco para eso.
Tengo varios objetivos para estos primeros meses de 2014. Poco a poco preparar al cuerpo para poder participar en un triatlon popular. Mantener y, por qué no, mejorar el rendimiento en agua (aunque al no entrenar en grupo no sé dónde estoy) y continuar lo que he empezado a hacer: meter en los entrenos metros de trabajo de piernas con tabla. Sumar kilómetros en bici y confiar en que la mejora se produzca con el tiempo. Sesiones de carrera más largas, y empezar a hacer alguna cuesta a pie y entrenos en transición, muy poco a poco. Y seguir haciendo ejercicioes de fuerza en el gimnasio, que de acuerdo a las tendencias de pensamiento actual, es algo fundamental.
Ahora mismo en el dique seco por un catarro inoportuno en estos días de descanso que quería utilizar para sumar kms en la bici. No es lo ideal pero también da tiempo a hacer alguna compra para la casa etc.
Me gustaría competir, pero no he decidido cuándo ni dónde. Eso se irá improvisando de acuerdo a sensaciones.
Y ya está. Este es mi punto de partida para el 2014. Ahora, a recorrer camino.
El año 2014, si todo fuera ideal, podría ser un año en el que pudiera volver a participar en alguna competición. Pero el mundo no es ideal, ni mucho menos, lo vemos todos los días en las noticias y en la calle, sobre todo en esta última.
Poco a poco voy acostumbrando al cuerpo al deporte la mayor parte de los días de una semana (procuro descansar uno al menos), y no parece que responda mal.
Realicé un test de natación en la piscina del gimnasio, y he bajado respecto el año pasado más de 30 segundos (de 7:15 a 6:38) y 18" desde el último test hace 2 meses. No sé exactamente cuantos metros son, algo menos de 400, pero prefiero centrarme en los tiempos porque desconozco la medida exacta de la piscina. La mejora es sustancial, en todo caso.
He empezado a correr introduciendo días cambios de ritmo. Aprovecho las cuestas favorables (cuesta abajo) para los tramos rápidos. No es gran cosa, pero creo que es mejor que andar a trote uniforme. Las sensaciones no son del todo buenas pero confío en que mejorarán con el paso de los meses. De todas formas, no hay que salirse del contexto: salgo un día a la semana y las medias están en el torno a 5:30 min/km.
Alguna salida de bici se ha ido a 80 km. Pero son las excepciones. No consigo subir las medias. Parece que estoy estancado y no tengo claro si tengo mucho margen de mejora en este segmento. Seguro que sí, cambiando algún método de entreno, pero no creo que sea conveniente para mi.
El 2014 me gustaría que fuera un año de cambio de tendencia. Por supuesto para la gente, en primer lugar (pero un cambio de tendencia real, no un cambio de tendencia en cifras macroeconómicas). Y para mi en lo deportivo también, siendo regular en entrenamientos y participando en alguna prueba popular.
Para ello, intento tener algunas rutinas que sean beneficiosas. He visitado al fisio de vez en cuando, quizá no todo lo que debiera en estos meses de fiestas y frio. Intento estirar, si no todos, muchos días. Procuro comer bien y no picar entre horas, todo un proposito de año nuevo que no sé si llegaré a cumplir.
Por otro lado "me he sometido" a una prueba de esfuerzo para determinar umbrales y determinar si puedo hacer o no deporte. La prueba en sí parece que fue bien. Creo que podría haber aguantado un minuto más, pero quizá no me hubiera aportado nada. Según me dijeron, la prueba terminó al llegar a 3:45 el km (iban aumentando 1 km cada minuto, creo). Curiosamente, me dijeron que no me fiara del pulsómetro y entrenara por ritmos y sensaciones.
Vamos, que me compre un reloj GPS. Aún falta un poco para eso.
Tengo varios objetivos para estos primeros meses de 2014. Poco a poco preparar al cuerpo para poder participar en un triatlon popular. Mantener y, por qué no, mejorar el rendimiento en agua (aunque al no entrenar en grupo no sé dónde estoy) y continuar lo que he empezado a hacer: meter en los entrenos metros de trabajo de piernas con tabla. Sumar kilómetros en bici y confiar en que la mejora se produzca con el tiempo. Sesiones de carrera más largas, y empezar a hacer alguna cuesta a pie y entrenos en transición, muy poco a poco. Y seguir haciendo ejercicioes de fuerza en el gimnasio, que de acuerdo a las tendencias de pensamiento actual, es algo fundamental.
Ahora mismo en el dique seco por un catarro inoportuno en estos días de descanso que quería utilizar para sumar kms en la bici. No es lo ideal pero también da tiempo a hacer alguna compra para la casa etc.
Me gustaría competir, pero no he decidido cuándo ni dónde. Eso se irá improvisando de acuerdo a sensaciones.
Y ya está. Este es mi punto de partida para el 2014. Ahora, a recorrer camino.
25 octubre 2013
DEBAJO DE LAS PIEDRAS
Que el running se ha convertido en un fenómeno social está a
la vista de cualquiera. Carreras y más carreras, fin de semana tras fin de
semana. Una vez llegué a leer que había del orden de 9 carreras en un mismo fin
de semana en Madrid. 5Km, 10Km, medias maratones… tenemos de todo, oiga!
Que el triatlón parece que marcha por el mismo camino es
algo que se puede ya leer y escuchar a muchos apasionados de este deporte. Destaca
la preocupación de que este crecimiento sea bien llevado y no aparezcan
oportunistas que sólo busquen el beneficio instantáneo y luego… adiós muy
buenas. Ojalá pueda conseguirse, y la gente que promueva los eventos se
preocupe por el deportista, las personas y el crecimiento pueda ser algo más
sostenido.
Es evidente que organizar un triatlón debe tener en cuenta
muchas más limitaciones que una carrera, que “sólo” necesitas algunos permisos,
porque en cualquier sitio se puede hacer. Pero ya ha habido este 2013 una
carrera en Madrid con 3.000 participantes, creo recordar. El laguito no da para
mucho más!
La afición está creciendo. Mucho. El reto (dominar tres disciplinas
en un único deporte) empieza a afrontarlo cada vez más y más. Este deporte, ya
lo he comentado, engancha incluso antes de competir.
El otro día nos visitó a la oficina un antiguo
compañero. Con él compartí equipo de futbol durante más de un año (jugaba
realmente bien), y tras 2 ó 3 años sin verle cuenta que está haciendo triatlón.
Pues como yo.
Hasta debajo de las piedras.
15 octubre 2013
KONA
El pasado sábado se disputó el IM de Hawaii. Todos los años se celebra
este IM, el segundo sábado de octubre según leí alguna vez. Llegar allí es muy
muy complicado tanto para los “age groupers” como también para los
profesionales.
La carrera, dicen los que han estado, es única. No se puede comparar a ninguna otra en otro lugar del mundo.
En primer lugar por la épica o el romanticismo. Por un lado, porque ya de por sí hacer un Ironman requiere dejar parte de tu vida en horas de esfuerzo, dedicación, concentración, sacrificios y también (y no carece de importancia), dinero y tiene mucho de romanticismo (amor al deporte y al reto). Por otro lado, es la cuna, la meca del triatlón. Es donde se disputó el primer ironman, donde nace, quizá no el triatlón como integración de tres disciplinas en un deporte, pero sí la imagen que muchos tenemos de este deporte.
En segundo lugar por las condiciones meteorológicas que allí son habituales y que hacen que esta prueba sea de una dureza especial. El viento pega fuerte en la bici y el calor asfixia a los triatletas durante la maratón. Triatletas muy completos pueden triunfar en pruebas en distintos continentes, llegar a Kona y simplemente no acabar. Y el que llega, lo hace agotado. Pero supongo que con esa sensación de haber hecho algo único.
La clasificación para los pros no es sencilla. Deben disputar varias pruebas (ironam o medio ironman) a lo largo del año para conseguir puntos suficientes. Un triatleta de la talla de Ivan Raña, que debutó en esta distancia ganando en Cozumel (hay nivel, vaya) tuvo que reajustar el calendario y participar en una prueba a última hora porque le faltaban algunos puntos por conseguir.
El año 2012 pareció el año en el que un grupo de triatletas tomaba el relevo de quienes habían dominado esta prueba los últimos años. Tanto Craig Alexander (3 títulos) como Chris McCormack (2 títulos), anteriores ganadores partían el año pasado como referencia para el resto. Crowie sufrió por problemas de espalda y Macca se retiró en el sector ciclista. Ambos querían participar este año y quitarse el mal sabor de boca pero Macca no pudo participar (se le diagnosticó mononucleosis unas semanas antes) y Alexander, pese a llegar en buena forma, no pudo seguir el ritmo de la prueba cuando las cosas se pusieron serias.
El relevo parecía que lo tomaban triatletas Pete Jacobs ganador en Kona 2012, y Sebastian Kienle quien no subió al pódium probablemente por una avería mecánica, pero que había sorprendido ganando un mes antes el mundial 70.3 en Las Vegas. Ambos partían como favoritos en este 2013 (Kienle había vuelto a ganar el mundial 70.3) junto con Eneko Llanos, a quien el cambio de entrenador (ahora es Dave Scott, una leyenda del IM) le había sentado muy bien, ganando el IM de Australia y el de Frankfurt (campeonato de Europa). Junto a ellos un ramillete de excepcionales triatletas, ganadores de pruebas IM a lo largo del año, campeones de años anteriores (el caso de Faris Al-Sultan) y triatletas que vienen fuerte de la distancia olímpica (como Ivan Raña y Bevan Doherty).
El vencedor de la prueba en este 2013 ha sido Frederick Van Lierde. No es ningún desconocido, ya que destronó a Marcel Zamora en Niza tras 6 victorias de éste en el año 2011. Desde entonces Van Lierde acumula varios triunfos seguidos allí. Además quedó 3º el año pasado en Kona y luchando hasta el final con Andreas Raelert por la segunda posición. Raelert es un experto triatleta que ha conseguido varios podimums en Kona. Kienle acabó en tercera posición, con lo que se consagra como uno de los mejores y seguro aspirante (favorito) en los próximos años. Jacobs no compitió al nivel esperado y aunque salió el primero del agua, pasada la mitad de la bici se vió que no era su día.
La mentalidad de estos deportistas de larga distancia es diferente a la normal. Aún cuando no tenían opciones de ganar, tanto Jacobs como Alexander demostraron coraje acabando la prueba. Lo mismo se puede decir de Eneko Llanos que llegó bien ubicado para ganar a la segunda transición pero problemas en la carrera a pie le impidieron competir con los mejores. Supo sobreponerse y acabar en undécima posición.
Al que sí le salió una carrera completa fue a Ivan Raña en su primera participación en Kona. No pudo seguir el ritmo de los mejores en la bici pero un espectacular parcial a pie le llevo a la sexta posición a la meta. Se da por seguro que dará que hablar los próximos años ya que en este deporte se mejora con la experiencia e Ivan se encuentra justo en esa fase.
Intentaré escribir sobre la prueba de las mujeres en otro momento, porque son tanto o más emocionantes que las carreras masculinas.
La carrera, dicen los que han estado, es única. No se puede comparar a ninguna otra en otro lugar del mundo.
En primer lugar por la épica o el romanticismo. Por un lado, porque ya de por sí hacer un Ironman requiere dejar parte de tu vida en horas de esfuerzo, dedicación, concentración, sacrificios y también (y no carece de importancia), dinero y tiene mucho de romanticismo (amor al deporte y al reto). Por otro lado, es la cuna, la meca del triatlón. Es donde se disputó el primer ironman, donde nace, quizá no el triatlón como integración de tres disciplinas en un deporte, pero sí la imagen que muchos tenemos de este deporte.
En segundo lugar por las condiciones meteorológicas que allí son habituales y que hacen que esta prueba sea de una dureza especial. El viento pega fuerte en la bici y el calor asfixia a los triatletas durante la maratón. Triatletas muy completos pueden triunfar en pruebas en distintos continentes, llegar a Kona y simplemente no acabar. Y el que llega, lo hace agotado. Pero supongo que con esa sensación de haber hecho algo único.
La clasificación para los pros no es sencilla. Deben disputar varias pruebas (ironam o medio ironman) a lo largo del año para conseguir puntos suficientes. Un triatleta de la talla de Ivan Raña, que debutó en esta distancia ganando en Cozumel (hay nivel, vaya) tuvo que reajustar el calendario y participar en una prueba a última hora porque le faltaban algunos puntos por conseguir.
El año 2012 pareció el año en el que un grupo de triatletas tomaba el relevo de quienes habían dominado esta prueba los últimos años. Tanto Craig Alexander (3 títulos) como Chris McCormack (2 títulos), anteriores ganadores partían el año pasado como referencia para el resto. Crowie sufrió por problemas de espalda y Macca se retiró en el sector ciclista. Ambos querían participar este año y quitarse el mal sabor de boca pero Macca no pudo participar (se le diagnosticó mononucleosis unas semanas antes) y Alexander, pese a llegar en buena forma, no pudo seguir el ritmo de la prueba cuando las cosas se pusieron serias.
El relevo parecía que lo tomaban triatletas Pete Jacobs ganador en Kona 2012, y Sebastian Kienle quien no subió al pódium probablemente por una avería mecánica, pero que había sorprendido ganando un mes antes el mundial 70.3 en Las Vegas. Ambos partían como favoritos en este 2013 (Kienle había vuelto a ganar el mundial 70.3) junto con Eneko Llanos, a quien el cambio de entrenador (ahora es Dave Scott, una leyenda del IM) le había sentado muy bien, ganando el IM de Australia y el de Frankfurt (campeonato de Europa). Junto a ellos un ramillete de excepcionales triatletas, ganadores de pruebas IM a lo largo del año, campeones de años anteriores (el caso de Faris Al-Sultan) y triatletas que vienen fuerte de la distancia olímpica (como Ivan Raña y Bevan Doherty).
El vencedor de la prueba en este 2013 ha sido Frederick Van Lierde. No es ningún desconocido, ya que destronó a Marcel Zamora en Niza tras 6 victorias de éste en el año 2011. Desde entonces Van Lierde acumula varios triunfos seguidos allí. Además quedó 3º el año pasado en Kona y luchando hasta el final con Andreas Raelert por la segunda posición. Raelert es un experto triatleta que ha conseguido varios podimums en Kona. Kienle acabó en tercera posición, con lo que se consagra como uno de los mejores y seguro aspirante (favorito) en los próximos años. Jacobs no compitió al nivel esperado y aunque salió el primero del agua, pasada la mitad de la bici se vió que no era su día.
La mentalidad de estos deportistas de larga distancia es diferente a la normal. Aún cuando no tenían opciones de ganar, tanto Jacobs como Alexander demostraron coraje acabando la prueba. Lo mismo se puede decir de Eneko Llanos que llegó bien ubicado para ganar a la segunda transición pero problemas en la carrera a pie le impidieron competir con los mejores. Supo sobreponerse y acabar en undécima posición.
Al que sí le salió una carrera completa fue a Ivan Raña en su primera participación en Kona. No pudo seguir el ritmo de los mejores en la bici pero un espectacular parcial a pie le llevo a la sexta posición a la meta. Se da por seguro que dará que hablar los próximos años ya que en este deporte se mejora con la experiencia e Ivan se encuentra justo en esa fase.
Intentaré escribir sobre la prueba de las mujeres en otro momento, porque son tanto o más emocionantes que las carreras masculinas.
29 septiembre 2013
CON OTROS OJOS... LANZAROTE 2008-2013
Pasé mis vacaciones en vacaciones en Lanzarote hace 5 años, en 2008. En aquella época comencé a correr de nuevo tras un tiempo de inactividad. Como siempre o como suele suceder, el objetivo era perder peso (bastante en mi caso), pero aquello derivó en pasión por las carreras populares, lesiones, paso (incompleto todavía) al triatlón... en definitiva, amor incondicional por el deporte.
En estos días estoy de nuevo en Lanzarote. De vacaciones otra vez para dar la bienvenida a este mundo a un sobrino (político), el primero.
En estos días quiero descansar más que nada para coger fuerzas y preparar el comienzo de lo que sea una buena pretemporada. He trotado (más no puedo, o no llego) por lo que creo es parte del circuito de carrera a pie del Ironman, cerca del Aeropuerto, y pude rodar unos kilómetros en bicicleta cerca del Parque Nacional de Timanfaya (entre Yaiza y Tinajo) recorriendo parte del recorrido en bici del Ironman. Estos kilómetros en bici me supieron muy bien. El paisaje es único y más aún en bicicleta ya que lo puedes saborear a cámara lenta. El viento respetó y no "pegó fuerte" para lo que he visto que puede hacer.
Y allá donde miro lo hago con otros ojos, distintos. Con los ojos de aquellos que vienen a correr el Ironman. Siento el calor y pienso en cómo deberá ser correr en estas condiciones la maratón de un IM. Mido mentalmente la velocidad del viento y no alcanzó a comprender como se puede rodar 180 km con algunas racahas guardando para lo que viene después.
He visto ciclistas acoplados, concentrados en la cadencia. He visto corredores a las 12 del mediodía con monos de triatlón. He recorrido en coche las cuestas en dirección a los Miradores de Haría y del Río. Y no puedo por más que admirar y valorar el esfuerzo que hay tras cada una de las brazadas, pedaladas y zancadas de todos y cada uno de los que se plantan, año a año, en la línea de salida del IM de esta isla. Acaben o no.
En estos días estoy de nuevo en Lanzarote. De vacaciones otra vez para dar la bienvenida a este mundo a un sobrino (político), el primero.
En estos días quiero descansar más que nada para coger fuerzas y preparar el comienzo de lo que sea una buena pretemporada. He trotado (más no puedo, o no llego) por lo que creo es parte del circuito de carrera a pie del Ironman, cerca del Aeropuerto, y pude rodar unos kilómetros en bicicleta cerca del Parque Nacional de Timanfaya (entre Yaiza y Tinajo) recorriendo parte del recorrido en bici del Ironman. Estos kilómetros en bici me supieron muy bien. El paisaje es único y más aún en bicicleta ya que lo puedes saborear a cámara lenta. El viento respetó y no "pegó fuerte" para lo que he visto que puede hacer.
Y allá donde miro lo hago con otros ojos, distintos. Con los ojos de aquellos que vienen a correr el Ironman. Siento el calor y pienso en cómo deberá ser correr en estas condiciones la maratón de un IM. Mido mentalmente la velocidad del viento y no alcanzó a comprender como se puede rodar 180 km con algunas racahas guardando para lo que viene después.
He visto ciclistas acoplados, concentrados en la cadencia. He visto corredores a las 12 del mediodía con monos de triatlón. He recorrido en coche las cuestas en dirección a los Miradores de Haría y del Río. Y no puedo por más que admirar y valorar el esfuerzo que hay tras cada una de las brazadas, pedaladas y zancadas de todos y cada uno de los que se plantan, año a año, en la línea de salida del IM de esta isla. Acaben o no.
09 agosto 2013
MAS DE UN AÑO… LO QUE PUDO SER Y LO QUE ES
Hace un año y algo más desde que me detectaron mi afección
cardiaca y pasé por quirófano, con resultado más que bueno de momento. Evidentemente,
el coste en el rendimiento deportivo ha sido enorme. Sin entrenar durante una
temporada y en los (re)comienzos, a ritmos e intensidades asequibles.
No puedo decir que me haya convertido en un superatleta, ni
siquiera en un atleta mediocre. Pero tampoco puedo decir que no ha habido
avances y notables. Sobre todo, como ya comenté en otras entradas, en
bicicleta. Sin llegar a subir ningún puerto creo moverme en medias de 27 km/h
en salidas de algo más de 2 horas. Hace unos meses apenas llegaba a 24, y la
mitad de tiempo.
La natación también es algo en lo que he mejorado. Pero más
que nada en ser consistente en entrenos de algo menos de una hora. No es que
los ritmos sean mejores. Creo haber alcanzado un nivel parecido al que tenía
antes de la intervención. Si lo quiero mirar por el lado positivo, entreno más
que hace 6-8 meses y la progresión está ahí. De todos modos no deja de
sorprender, por muy conocido que sea por todos, que la mejora de la natación,
sobre todo a mi nivel, vendrá más por mejoras técnicas que por mejoras físicas,
que también.
Tengo que ser más constante en algunos “intangibles”, que en
mi opinión para este mundo sería aquello que ayuda a correr nadar y pedalear más
y mejor pero que no es nadar, correr y pedalear. En mi caso, seguir con el
trabajo de fuerza, ir mucho más al fisioterapeuta, estirar a diario o casi a
diario.
Para el futuro inmediato, seguir progresando en torno a la
bici, como me recomienda mi fisio, meter alguna sesión de carrera en transición.
En septiembre marcho a Lanzarote por temas personales, y creo que merece la
pena alquilar algún día alguna bici y probar a rodar en la isla del viento. Ah!
Quizá me regale a mi mismo el lujo de probar una de las cabras que alquilen en
el club La Santa. No suena mal ¿verdad?
Para el futuro no tan inmediato, elegir piscina en la que
entrenar. Debo sopesar opciones porque en la de mi club me viene un poco alejado,
aunque me gustaría entrenar con el mister un año más con la arritmia olvidada y
entrenando con continuidad a ver donde me lleva. Pero hay que pensarlo bien.
A lo que me refiero cuando pienso en “lo que pudo ser y no
es” es ver compañeros de piscina con un nivel algo menor que el que yo tenía
(con algo menos de rendimiento en bici y carrera también) y saber que son finisher
en medio ironman, con una progresión tremenda. Me veo reflejados en ellos y
pienso que yo podría haber estado ahí. No lo pienso demasiado, disfruto más de
mir ritmos actuales, me saben bastante bien. Lo que pudo ser y no es también
puede referirse a no poder hacer deporte.
Así que a mirar “p’alante”.
10 julio 2013
BUSCANDO CONTINUIDAD
El verano está pasando y, definitivamente alejada cualquier
opción de competir en verano, sigo buscando incluir la práctica del deporte en
mi rutina semanal, que no diaria porque el cuerpo pide de vez en cuando un
días, si no dos, de descanso total. Pero no es extraño ya encadenar 5 ó 6 días
de práctica de alguno de los tres deportes, si bien la carrera a pie sigue
siendo la que menos con mucha diferencia, estoy trabajando. No estamos ni para
una popular de 5 km y cualquier rodaje continuo que intente hacer de más de 4
km (a cerca de 6min/km) deriva en lesión en la parte de los soleos y gemelos con la correspondiente
visita al fisioterapeuta (de momento sólo una vez, pero todo se andará).
Con la bici parece que he dado un pequeño salto de calidad,
pero sin ser nada destacable ni da para alardear de ello. Acuso el calor que
está haciendo estos días en la comunidad de Madrid y no me atrevo a subir la
Cruz Verde, pero empiezo a tenerla en el punto de vista. La Cruz Verde es un
sitio que me ha dado siempre un buen indicador de mi estado de forma en bici.
En cuanto a la piscina continuo con la tendencia de toda la
temporada: altibajos. Ahora mismo parece que los ritmos son algo mejores… a ver
lo que nos dura. Llega el momento de plantearme si seguiré entrenando con el
club. Realmente creo que no me pilla bien por ubicación ni por horario y estoy estudiando
qué hacer. Me daría pena, creo que mi entrenador me ha ayudado a nadar mejor
(qué diferencia respecto al principio!) e intuyo que él no está del todo satisfecho
con mi evolución este año, pero no he podido hacer más, realmente ha sido así.
No hay plan. En todo caso, ir día a día, semana a semana. Nadar
2-3 días a la semana con sesiones algo más largas que lo que hago ahora, meter
2-3 días de bici, intentando hacer alguna transición y sacrificar una sesión de
bici o piscina por una de carrera y descanso cuando me vea obligado por causas
externas o me lo pida mi cuerpo. Lo que luego sea en la realidad…
05 junio 2013
RUTINA INSUFICIENTE
Nada nuevo bajo el sol.
En estos meses estoy intentando retomar viejas y olvidadas rutinas en la que un día sí y otro casi seguro también practicaba una de las tras disciplinas, a saber, natación, ciclismo o carrera a pie.
Menos días de lo que me gustaría, menos volumen del necesario y, por descontado, mucha menos intensidad de lo considerado un mínimo.
Además, he metido una semana de descanso, obligado por un viaje fuera, por vacaciones. Veremos con tiempo si el descanso ha venido bien, mal, o ni una cosa ni otra.
La carrera no la he tocado, casi. Además los últimos intentos se han frustrado a los 5 minutos por dolor fuerte en los gemelos de la pierna izquierda. Parece obligada una visita al fisio.
La natación, que es lo que más estoy tocando, me está desanimando. Parece que voy para atrás y no soy capaz no sólo de mejorar tiempos, sino que he vuelto a los tiempos del inicio, dos años atrás. Espero que sea un bache y recuperar algo parecido a un estado de forma aceptable.
Y bastante gimnasio, para ser yo.
Y veo, con algo de envidia, cómo la gente entrena para copetir y compite.
En estos meses estoy intentando retomar viejas y olvidadas rutinas en la que un día sí y otro casi seguro también practicaba una de las tras disciplinas, a saber, natación, ciclismo o carrera a pie.
Menos días de lo que me gustaría, menos volumen del necesario y, por descontado, mucha menos intensidad de lo considerado un mínimo.
Además, he metido una semana de descanso, obligado por un viaje fuera, por vacaciones. Veremos con tiempo si el descanso ha venido bien, mal, o ni una cosa ni otra.
La carrera no la he tocado, casi. Además los últimos intentos se han frustrado a los 5 minutos por dolor fuerte en los gemelos de la pierna izquierda. Parece obligada una visita al fisio.
La natación, que es lo que más estoy tocando, me está desanimando. Parece que voy para atrás y no soy capaz no sólo de mejorar tiempos, sino que he vuelto a los tiempos del inicio, dos años atrás. Espero que sea un bache y recuperar algo parecido a un estado de forma aceptable.
Y bastante gimnasio, para ser yo.
Y veo, con algo de envidia, cómo la gente entrena para copetir y compite.
11 marzo 2013
BUENAS NOTICIAS
La revisión de primavera ha ido bastante bien. El cardiólogo me da por curado, haciendo hincapié en que cualquier tipo de problema ya tendría que haber salido.
Incluso me da luz verde para hacer deporte. El que yo quiera. Me parece que voy a ser yo mismo algo más prudente que él, aunque ganas no faltan.
No hay plan. Nada más que aumentar algo, aprovechando la llegada de la luz, las salidas en bici, tratar de dar un pequeño salto de calidad en el agua y, si puede ser, introducir algún día de carrera.
Demasiadas cosas pero todo es, o parece, factible porque de cada cosa es un poquito, ya que seguimos con la idea de no competir este año y ponerme como un loco a entrenar sería un error.
Por otro lado, en el agua no termina de ir como la seda la cosa, pero tampoco mal. Una serie de 750 metros a ritmo constante el otro día me ha dado algo de confianza en que podamos progresar algo este mismo año. ¿Me atreveré con alguna serie a ritmos altos?
Incluso me da luz verde para hacer deporte. El que yo quiera. Me parece que voy a ser yo mismo algo más prudente que él, aunque ganas no faltan.
No hay plan. Nada más que aumentar algo, aprovechando la llegada de la luz, las salidas en bici, tratar de dar un pequeño salto de calidad en el agua y, si puede ser, introducir algún día de carrera.
Demasiadas cosas pero todo es, o parece, factible porque de cada cosa es un poquito, ya que seguimos con la idea de no competir este año y ponerme como un loco a entrenar sería un error.
Por otro lado, en el agua no termina de ir como la seda la cosa, pero tampoco mal. Una serie de 750 metros a ritmo constante el otro día me ha dado algo de confianza en que podamos progresar algo este mismo año. ¿Me atreveré con alguna serie a ritmos altos?
07 marzo 2013
LA FIGURA DEL ENTRENADOR
Aunque no tengo en mente competir en lo que queda de año, esto es, hasta después del verano, sigo asistiendo a los entrenos de piscina con el entrenador.
Me gusta hacerlo. Siempre puedes recibir algún buen consejo. Mi problema es que se me acumulan los buenos consejos, y de intentar seguirlos al final no salen las cosas como debieran.
Noté mucha mejoría en cuento a ritmos a finales del año pasado. Me faltaba fono, eso sí. Ahora, en esta época en la que escuchar a mi cuerpo es un prioridad, he ganado algo de fondo y no tengo tanto ritmo.
Con todo, veo señales positivas. Un 200 casi al final del entreno a un ritmillo majo, entrenos de más de 2000 metros en menos de una hora (con su técnica, etc). Vamos, un avance según lo quieras ver.
Mi entrenador es consciente de mi problema. Quizá no me exija como lo hace con mis compañeros o lo hacía conmigo mismo "antes de". Pero me vigila. Sé que lo hace, y que seguro antoa los ritmos. Sabe que he bajado un escalón, se preocupa por mi y me pregunta qué tal marcha el entreno.
El último entreno nos abroncó a un pequeño grupo que no hicimos bien un ejercicio (un 500 a relevos, cambiando cada 100). Creo que tenía mucha razón. Es cierto que practicas este deporte por afición, para sentirte bien, pero un punto de exigencia y de compromiso con el entreno no viene nada mal. Creo que la "bronca" no iba por mi, pero la asumo también.
Mister, realmente me esforcé. Y te agradezco que no nos dejes dormirnos en los laureles.
Espero seguir más tiempo con él (¿quién sabe?). En todo caso, el balance es más que positivo, lo que he avanzado en el agua se lo debo en gran parte a él (la otra parte es la constancia de cada cual).
Me gusta hacerlo. Siempre puedes recibir algún buen consejo. Mi problema es que se me acumulan los buenos consejos, y de intentar seguirlos al final no salen las cosas como debieran.
Noté mucha mejoría en cuento a ritmos a finales del año pasado. Me faltaba fono, eso sí. Ahora, en esta época en la que escuchar a mi cuerpo es un prioridad, he ganado algo de fondo y no tengo tanto ritmo.
Con todo, veo señales positivas. Un 200 casi al final del entreno a un ritmillo majo, entrenos de más de 2000 metros en menos de una hora (con su técnica, etc). Vamos, un avance según lo quieras ver.
Mi entrenador es consciente de mi problema. Quizá no me exija como lo hace con mis compañeros o lo hacía conmigo mismo "antes de". Pero me vigila. Sé que lo hace, y que seguro antoa los ritmos. Sabe que he bajado un escalón, se preocupa por mi y me pregunta qué tal marcha el entreno.
El último entreno nos abroncó a un pequeño grupo que no hicimos bien un ejercicio (un 500 a relevos, cambiando cada 100). Creo que tenía mucha razón. Es cierto que practicas este deporte por afición, para sentirte bien, pero un punto de exigencia y de compromiso con el entreno no viene nada mal. Creo que la "bronca" no iba por mi, pero la asumo también.
Mister, realmente me esforcé. Y te agradezco que no nos dejes dormirnos en los laureles.
Espero seguir más tiempo con él (¿quién sabe?). En todo caso, el balance es más que positivo, lo que he avanzado en el agua se lo debo en gran parte a él (la otra parte es la constancia de cada cual).
06 febrero 2013
DESCOLGADO
Tras dos meses sin acudir a un entreno de piscina con el club, ayer me decidí comenzar de nuevo la rutina. La ausencia se ha debido a una visita al dentista que me ha impedido nadar con regularidad. También coincidió con un par de días en los que no me encontré del todo bien, más cansado de lo habitual.
En total han sido casi dos meses sin nadar, salvo un par de semanas que he acudido a la piscina del gimnasio, sólo, a ritmos que se me hacen cómodos. No ha sido suficiente ya que en el día de ayer noté la diferencia que hay entre mis compañeros de entrenos y yo. He perdido bastante.
Como ya ha pasado en otras ocasiones espero que tras unas sesiones pueda recuperar algo del terreno perdido.
16 enero 2013
QUERER ES (SERA) PODER
Con el freno echado. Así me siento.
No sé si podría rendir más, deportivamente hablando. Pero no es época de forzar físicamente.
Mentalmente estoy preparado para no competir este año. Así debe ser y no hay que dar más vueltas a un asunto que no lo merece. Así debe ser por mi, mi salud y por la gente que me quiere. No voy a negar que muy en el fondo albergaba (ya no) la esperanza de colgarme algún dorsal más pronto que tarde, pero todos necesitamos nuestra adaptación y darnos cuenta de las cosas por nosotros mismos.
No es que no pueda competir. En realidad no lo sé. Pero no estoy entrenando para competir. Y precisamente eso, no entrenar, ir con el freno echado, me ayuda a comprender esta situación y "auto-aconsejarme" paciencia y "auto-convencerme" a considerar todos estos meses como parte de una pretemporada muy larga.
No tener objetivos competitivos a la vista te cambia la mentalidad. Salir con la bici o un entreno de piscina no significan lo mismo. No entreno todos los días, ni mucho menos, hace meses que no corro, y no busco nada de intensidad. Pero sigo haciendo "cositas" con el mirada puesta más allá del horizonte. Quiero ahora para querer y poder más adelante.
Y mientras tanto mirando información sobre el Power Tap... ¿me sería útil en un futuro?
No sé si podría rendir más, deportivamente hablando. Pero no es época de forzar físicamente.
Mentalmente estoy preparado para no competir este año. Así debe ser y no hay que dar más vueltas a un asunto que no lo merece. Así debe ser por mi, mi salud y por la gente que me quiere. No voy a negar que muy en el fondo albergaba (ya no) la esperanza de colgarme algún dorsal más pronto que tarde, pero todos necesitamos nuestra adaptación y darnos cuenta de las cosas por nosotros mismos.
No es que no pueda competir. En realidad no lo sé. Pero no estoy entrenando para competir. Y precisamente eso, no entrenar, ir con el freno echado, me ayuda a comprender esta situación y "auto-aconsejarme" paciencia y "auto-convencerme" a considerar todos estos meses como parte de una pretemporada muy larga.
No tener objetivos competitivos a la vista te cambia la mentalidad. Salir con la bici o un entreno de piscina no significan lo mismo. No entreno todos los días, ni mucho menos, hace meses que no corro, y no busco nada de intensidad. Pero sigo haciendo "cositas" con el mirada puesta más allá del horizonte. Quiero ahora para querer y poder más adelante.
Y mientras tanto mirando información sobre el Power Tap... ¿me sería útil en un futuro?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
