06 marzo 2014

POCAS NOVEDADES Y AVANZANDO


No es que no tenga tiempo, que no ando muy sobrado por ahí. No es que no tenga ganas, aunque algo de pereza si hay, no hay que engañar por engañar. No escribo sobre todo, porque no tengo mucho que contar.
 
Febrero no arroja unas cifras espectaculares. Ya de por sí es un mes corto, y suele ser un mes de frio que a los que no tenemos rodillo nos puede suponer un cero en kilometradas con la flaca.
 
Lo del rodillo es algo que debería cambiar, pero que no parece vaya a suceder en el muy corto plazo de tiempo. Con la de cosas por comprar para la casa!
 
De la natación cuento que he mantenido el volumen (no mucho) de enero. No dice nada ni a favor ni en contra. Hice un nuevo test un pelín por debajo del anterior, en enero. Lo daré por bueno, porque no me encontré muy “estiloso” esos días. No hay por donde analizarlo.
 
Poca bici, para lo que me gustaría. Apenas 5 salidas, las que me permitió la meteorología.
 
Y la carrera a pié por el estilo. Es curioso, pero creí que esta parte iría progresando y realmente llevo varios meses estancado. Hago mis recorridos haciendo cambios de ritmo, rodajes suaves, en fin, que creo que hago las cosas bien, pero no consigo ni aumentar kilómetros ni aumentar ritmos. Ya soy perro viejo y estoy seguro que en un momento dado, sin darme cuenta, estaré rodando los 5 min/km, pero hasta que no lo vea no me lo explico.
 
 

 

 

31 enero 2014

UN ENERO... REGULERO

El mes de enero no ha sido brillante en cuanto a entrenamientos se refiere. Los motivos han sido varios, algunos inevitables, otro quizá no tanto.

Prometía ser un mes muy deportivo. Se juntaba varios días de vacaciones, sobre todo que me hacían intuir que sumaría varios cientos de kilómetros en bicicleta. Al final, mi gozo en un pozo. Un inoportuno pinchazo con reventón incluido (el primero en 3 años) en el único día bueno y el que todas las lluvias del mes de enero caían en los días que podía o tenía planeado salir (sí, sí, todos… bueno, la mayoría… bueno, algunos) han provocado que sea un mes malo, si hablamos de la bici.

Sí pude aprovechar a trotar un par de veces por el campo, uno de los días incluso con restos de nieve. Una estampa de las que gusta ver de vez en cuando. El resto, imaginad… sesiones de piscina, intentando mejorar.

Esta última semana un inoportuno catarro y una mala noticia han sido suficiente factor desmotivador para un parón de varios días no planificado. Ya la cabeza creo que empieza a pedir retomar la actividad deportiva. No estaré donde estaba, pero espero no tardar mucho en recuperarme.

Y hasta un par de exámenes de los que espero poder decir aquello de “asignatura aprobada asignatura olvidada”. ¿O cómo era?

En definitiva, contratiempos varios que me han hecho perder un poquito de la inercia buena que llevaba. Pero nada insalvable.

27 enero 2014

2014. PUNTO DE PARTIDA.

Estos últimos meses no han traido grandes noticias, ni grandes avances. Seguimos igual, lo cual no es poco.

El año 2014, si todo fuera ideal, podría ser un año en el que pudiera volver a participar en alguna competición. Pero el mundo no es ideal, ni mucho menos, lo vemos todos los días en las noticias y en la calle, sobre todo en esta última.

Poco a poco voy acostumbrando al cuerpo al deporte la mayor parte de los días de una semana (procuro descansar uno al menos), y no parece que responda mal.

Realicé un test de natación en la piscina del gimnasio, y he bajado respecto el año pasado más de 30 segundos (de 7:15 a 6:38) y 18" desde el último test hace 2 meses. No sé exactamente cuantos metros son, algo menos de 400, pero prefiero centrarme en los tiempos porque desconozco la medida exacta de la piscina. La mejora es sustancial, en todo caso.

He empezado a correr introduciendo días cambios de ritmo. Aprovecho las cuestas favorables (cuesta abajo) para los tramos rápidos. No es gran cosa, pero creo que es mejor que andar a trote uniforme. Las sensaciones no son del todo buenas pero confío en que mejorarán con el paso de los meses. De todas formas, no hay que salirse del contexto: salgo un día a la semana y las medias están en el torno a 5:30 min/km.

Alguna salida de bici se ha ido a 80 km. Pero son las excepciones. No consigo subir las medias. Parece que estoy estancado y no tengo claro si tengo mucho margen de mejora en este segmento. Seguro que sí, cambiando algún método de entreno, pero no creo que sea conveniente para mi.

El 2014 me gustaría que fuera un año de cambio de tendencia. Por supuesto para la gente, en primer lugar (pero un cambio de tendencia real, no un cambio de tendencia en cifras macroeconómicas). Y para mi en lo deportivo también, siendo regular en entrenamientos y participando en alguna prueba popular.

Para ello, intento tener algunas rutinas que sean beneficiosas. He visitado al fisio de vez en cuando, quizá no todo lo que debiera en estos meses de fiestas y frio. Intento estirar, si no todos, muchos días. Procuro comer bien y no picar entre horas, todo un proposito de año nuevo que no sé si llegaré a cumplir.

Por otro lado "me he sometido" a una prueba de esfuerzo para determinar umbrales y determinar si puedo hacer o no deporte. La prueba en sí parece que fue bien. Creo que podría haber aguantado un minuto más, pero quizá no me hubiera aportado nada. Según me dijeron, la prueba terminó al llegar a 3:45 el km (iban aumentando 1 km cada minuto, creo). Curiosamente, me dijeron que no me fiara del pulsómetro y entrenara por ritmos y sensaciones.

Vamos, que me compre un reloj GPS. Aún falta un poco para eso.


Tengo varios objetivos para estos primeros meses de 2014. Poco a poco preparar al cuerpo para poder participar en un triatlon popular. Mantener y, por qué no, mejorar el rendimiento en agua (aunque al no entrenar en grupo no sé dónde estoy) y continuar lo que he empezado a hacer: meter en los entrenos metros de trabajo de piernas con tabla. Sumar kilómetros en bici y confiar en que la mejora se produzca con el tiempo. Sesiones de carrera más largas, y empezar a hacer alguna cuesta a pie y entrenos en transición, muy poco a poco. Y seguir haciendo ejercicioes de fuerza en el gimnasio, que de acuerdo a las tendencias de pensamiento actual, es algo fundamental.

Ahora mismo en el dique seco por un catarro inoportuno en estos días de descanso que quería utilizar para sumar kms en la bici. No es lo ideal pero también da tiempo a hacer alguna compra para la casa etc.

Me gustaría competir, pero no he decidido cuándo ni dónde. Eso se irá improvisando de acuerdo a sensaciones.

Y ya está. Este es mi punto de partida para el 2014. Ahora, a recorrer camino.






25 octubre 2013

DEBAJO DE LAS PIEDRAS


Que el running se ha convertido en un fenómeno social está a la vista de cualquiera. Carreras y más carreras, fin de semana tras fin de semana. Una vez llegué a leer que había del orden de 9 carreras en un mismo fin de semana en Madrid. 5Km, 10Km, medias maratones… tenemos de todo, oiga!
 
Que el triatlón parece que marcha por el mismo camino es algo que se puede ya leer y escuchar a muchos apasionados de este deporte. Destaca la preocupación de que este crecimiento sea bien llevado y no aparezcan oportunistas que sólo busquen el beneficio instantáneo y luego… adiós muy buenas. Ojalá pueda conseguirse, y la gente que promueva los eventos se preocupe por el deportista, las personas y el crecimiento pueda ser algo más sostenido.
 
Es evidente que organizar un triatlón debe tener en cuenta muchas más limitaciones que una carrera, que “sólo” necesitas algunos permisos, porque en cualquier sitio se puede hacer. Pero ya ha habido este 2013 una carrera en Madrid con 3.000 participantes, creo recordar. El laguito no da para mucho más!
 
La afición está creciendo. Mucho. El reto (dominar tres disciplinas en un único deporte) empieza a afrontarlo cada vez más y más. Este deporte, ya lo he comentado, engancha incluso antes de competir.
 
El otro día nos visitó a la oficina un antiguo compañero. Con él compartí equipo de futbol durante más de un año (jugaba realmente bien), y tras 2 ó 3 años sin verle cuenta que está haciendo triatlón. Pues como yo.
 
Hasta debajo de las piedras.

 

 

15 octubre 2013

KONA

El pasado sábado se disputó el IM de Hawaii. Todos los años se celebra este IM, el segundo sábado de octubre según leí alguna vez. Llegar allí es muy muy complicado tanto para los “age groupers” como también para los profesionales.

La carrera, dicen los que han estado, es única. No se puede comparar a ninguna otra en otro lugar del mundo.

En primer lugar por la épica o el romanticismo. Por un lado, porque ya de por sí hacer un Ironman requiere dejar parte de tu vida en horas de esfuerzo, dedicación, concentración, sacrificios y también (y no carece de importancia), dinero y tiene mucho de romanticismo (amor al deporte y al reto). Por otro lado, es la cuna, la meca del triatlón. Es donde se disputó el primer ironman, donde nace, quizá no el triatlón como integración de tres disciplinas en un deporte, pero sí la imagen que muchos tenemos de este deporte.

En segundo lugar por las condiciones meteorológicas que allí son habituales y que hacen que esta prueba sea de una dureza especial. El viento pega fuerte en la bici y el calor asfixia a los triatletas durante la maratón. Triatletas muy completos pueden triunfar en pruebas en distintos continentes, llegar a Kona y simplemente no acabar. Y el que llega, lo hace agotado. Pero supongo que con esa sensación de haber hecho algo único.

La clasificación para los pros no es sencilla. Deben disputar varias pruebas (ironam o medio ironman) a lo largo del año para conseguir puntos suficientes. Un triatleta de la talla de Ivan Raña, que debutó en esta distancia ganando en Cozumel (hay nivel, vaya) tuvo que reajustar el calendario y participar en una prueba a última hora porque le faltaban algunos puntos por conseguir.

El año 2012 pareció el año en el que un grupo de triatletas tomaba el relevo de quienes habían dominado esta prueba los últimos años. Tanto Craig Alexander (3 títulos) como Chris McCormack (2 títulos), anteriores ganadores partían el año pasado como referencia para el resto. Crowie sufrió por problemas de espalda y Macca se retiró en el sector ciclista. Ambos querían participar este año y quitarse el mal sabor de boca pero Macca no pudo participar (se le diagnosticó mononucleosis unas semanas antes) y Alexander, pese a llegar en buena forma, no pudo seguir el ritmo de la prueba cuando las cosas se pusieron serias.

El relevo parecía que lo tomaban triatletas Pete Jacobs ganador en Kona 2012, y Sebastian Kienle quien no subió al pódium probablemente por una avería mecánica, pero que había sorprendido ganando un mes antes el mundial 70.3 en Las Vegas. Ambos partían como favoritos en este 2013 (Kienle había vuelto a ganar el mundial 70.3) junto con Eneko Llanos, a quien el cambio de entrenador (ahora es Dave Scott, una leyenda del IM) le había sentado muy bien, ganando el IM de Australia y el de Frankfurt (campeonato de Europa). Junto a ellos un ramillete de excepcionales triatletas, ganadores de pruebas IM a lo largo del año, campeones de años anteriores (el caso de Faris Al-Sultan) y triatletas que vienen fuerte de la distancia olímpica (como Ivan Raña y Bevan Doherty).

El vencedor de la prueba en este 2013 ha sido Frederick Van Lierde. No es ningún desconocido, ya que destronó a Marcel Zamora en Niza tras 6 victorias de éste en el año 2011. Desde entonces Van Lierde acumula varios triunfos seguidos allí. Además quedó 3º el año pasado en Kona y luchando hasta el final con Andreas Raelert por la segunda posición. Raelert es un experto triatleta que ha conseguido varios podimums en Kona. Kienle acabó en tercera posición, con lo que se consagra como uno de los mejores y seguro aspirante (favorito) en los próximos años. Jacobs no compitió al nivel esperado y aunque salió el primero del agua, pasada la mitad de la bici se vió que no era su día.

La mentalidad de estos deportistas de larga distancia es diferente a la normal. Aún cuando no tenían opciones de ganar, tanto Jacobs como Alexander demostraron coraje acabando la prueba. Lo mismo se puede decir de Eneko Llanos que llegó bien ubicado para ganar a la segunda transición pero problemas en la carrera a pie le impidieron competir con los mejores. Supo sobreponerse y acabar en undécima posición.

Al que sí le salió una carrera completa fue a Ivan Raña en su primera participación en Kona. No pudo seguir el ritmo de los mejores en la bici pero un espectacular parcial a pie le llevo a la sexta posición a la meta. Se da por seguro que dará que hablar los próximos años ya que en este deporte se mejora con la experiencia e Ivan se encuentra justo en esa fase.

Intentaré escribir sobre la prueba de las mujeres en otro momento, porque son tanto o más emocionantes que las carreras masculinas.


29 septiembre 2013

CON OTROS OJOS... LANZAROTE 2008-2013

Pasé mis vacaciones en vacaciones en Lanzarote hace 5 años, en 2008. En aquella época comencé a correr de nuevo tras un tiempo de inactividad. Como siempre o como suele suceder, el objetivo era perder peso (bastante en mi caso), pero aquello derivó en pasión por las carreras populares, lesiones, paso (incompleto todavía) al triatlón... en definitiva, amor incondicional por el deporte.

En estos días estoy de nuevo en Lanzarote. De vacaciones otra vez para dar la bienvenida a este mundo a un sobrino (político), el primero.

En estos días quiero descansar más que nada para coger fuerzas y preparar el comienzo de lo que sea una buena pretemporada. He trotado (más no puedo, o no llego) por lo que creo es parte del circuito de carrera a pie del Ironman, cerca del Aeropuerto, y pude rodar unos kilómetros en bicicleta cerca del Parque Nacional de Timanfaya (entre Yaiza y Tinajo) recorriendo parte del recorrido en bici del Ironman. Estos kilómetros en bici me supieron muy bien. El paisaje es único y más aún en bicicleta ya que lo puedes saborear a cámara lenta. El viento respetó y no "pegó fuerte" para lo que he visto que puede hacer.

Y allá donde miro lo hago con otros ojos, distintos. Con los ojos de aquellos que vienen a correr el Ironman. Siento el calor y pienso en cómo deberá ser correr en estas condiciones la maratón de un IM. Mido mentalmente la velocidad del viento y no alcanzó a comprender como se puede rodar 180 km con algunas racahas guardando para lo que viene después.

He visto ciclistas acoplados, concentrados en la cadencia. He visto corredores a las 12 del mediodía con monos de triatlón. He recorrido en coche las cuestas en dirección a los Miradores de Haría y del Río. Y no puedo por más que admirar y valorar el esfuerzo que hay tras cada una de las brazadas, pedaladas y zancadas de todos y cada uno de los que se plantan, año a año, en la línea de salida del IM de esta isla. Acaben o no.


09 agosto 2013

MAS DE UN AÑO… LO QUE PUDO SER Y LO QUE ES


Hace un año y algo más desde que me detectaron mi afección cardiaca y pasé por quirófano, con resultado más que bueno de momento. Evidentemente, el coste en el rendimiento deportivo ha sido enorme. Sin entrenar durante una temporada y en los (re)comienzos, a ritmos e intensidades asequibles.
 
No puedo decir que me haya convertido en un superatleta, ni siquiera en un atleta mediocre. Pero tampoco puedo decir que no ha habido avances y notables. Sobre todo, como ya comenté en otras entradas, en bicicleta. Sin llegar a subir ningún puerto creo moverme en medias de 27 km/h en salidas de algo más de 2 horas. Hace unos meses apenas llegaba a 24, y la mitad de tiempo.
 
La natación también es algo en lo que he mejorado. Pero más que nada en ser consistente en entrenos de algo menos de una hora. No es que los ritmos sean mejores. Creo haber alcanzado un nivel parecido al que tenía antes de la intervención. Si lo quiero mirar por el lado positivo, entreno más que hace 6-8 meses y la progresión está ahí. De todos modos no deja de sorprender, por muy conocido que sea por todos, que la mejora de la natación, sobre todo a mi nivel, vendrá más por mejoras técnicas que por mejoras físicas, que también.
 
Tengo que ser más constante en algunos “intangibles”, que en mi opinión para este mundo sería aquello que ayuda a correr nadar y pedalear más y mejor pero que no es nadar, correr y pedalear. En mi caso, seguir con el trabajo de fuerza, ir mucho más al fisioterapeuta, estirar a diario o casi a diario.
 
Para el futuro inmediato, seguir progresando en torno a la bici, como me recomienda mi fisio, meter alguna sesión de carrera en transición. En septiembre marcho a Lanzarote por temas personales, y creo que merece la pena alquilar algún día alguna bici y probar a rodar en la isla del viento. Ah! Quizá me regale a mi mismo el lujo de probar una de las cabras que alquilen en el club La Santa. No suena mal ¿verdad?
 
Para el futuro no tan inmediato, elegir piscina en la que entrenar. Debo sopesar opciones porque en la de mi club me viene un poco alejado, aunque me gustaría entrenar con el mister un año más con la arritmia olvidada y entrenando con continuidad a ver donde me lleva. Pero hay que pensarlo bien.
 
A lo que me refiero cuando pienso en “lo que pudo ser y no es” es ver compañeros de piscina con un nivel algo menor que el que yo tenía (con algo menos de rendimiento en bici y carrera también) y saber que son finisher en medio ironman, con una progresión tremenda. Me veo reflejados en ellos y pienso que yo podría haber estado ahí. No lo pienso demasiado, disfruto más de mir ritmos actuales, me saben bastante bien. Lo que pudo ser y no es también puede referirse a no poder hacer deporte.
 
Así que a mirar “p’alante”.