Las dudas los días previos fueron mayores de lo habitual. El pecho se agitaba ante el recuerdo de lo pasado en junio.
No llegaba en las mejores condiciones. Tampoco por falta de entreno, es simplemente así ahora mismo. Mi natación está por debajo de mala. Eso lo estoy comprobando en los entrenos de la pisci con la gente del club. Ni técnica, ni talento en el agua, ni comodidad. A partir del metro 75 parece que me voy al límite. No sé qué es seguir unos pies. Pero creo que ya escribiré sobre la natación en otro momento, aunque sea como terapia.
A pesar de las dudas, estaba inscrito para un triatlón sprint. Me encontré con un par de compañeros de club, que me dieron muy buenos consejos. Los guardaré en mi memoria a corto plazo, porque más que para un debut, me van a servir para más de una competición.
"Tranquilo, acabas seguro, deja salir a los demás, colócate a un lado, ponte como meta la primera boya y luego la siguiente..."
Y volvió a pasar. No lo entendí ni lo entiendo ahora. Fui incapaz de dar 10 brazadas seguidas. Enseguida comencé a nadar a braza, llegando incluso a hacer pie en varias ocasiones.
Quizá llegué algo nervioso. La verdad es que al agua hay que ir tranquilo. Quizá con dudas. Lo único bueno que saco es que poco a poco conseguir llegar. Pero no es consuelo ni argumento. 22 minutos. Más que demasiado.
La bici bien, creo. No han salido los tiempos. Adelanté más que lo que me adelantaron. Pero sabiendo donde salí. No hay que dar mucho mérito.
La carrera regular. Las sensaciones no fueron buenas. Tampoco he podido entrenarla mucho.
Se acabó. En 1h38'-1h39' largos. Sólo es un dato de partida. Ya sé que los tiempos en triatlon no sirven de nada, pero en un circuito tan estandarizado como el de la CDC, no es mal dato para no tenerlo en cuenta.
05 octubre 2011
20 septiembre 2011
DESHOJANDO LA MARGARITA
Me apunto, no me apunto, me apunto, no me apunto... al triatlon sprint (sí, sprint) del día 1 de octubre en la casa de campo.
A favor: tengo ganas de probarlo, de probarme. En contra, la experiencia anterior, el respeto a los 750 metros de natación. La gente, las prisas, los golpes (involuntarios).
Me apunto, no me apunto, me apunto, no me apunto.
Así andamos. A alguno le dará risa, pero ahora mismo es todo un reto para mi.
A favor: tengo ganas de probarlo, de probarme. En contra, la experiencia anterior, el respeto a los 750 metros de natación. La gente, las prisas, los golpes (involuntarios).
Me apunto, no me apunto, me apunto, no me apunto.
Así andamos. A alguno le dará risa, pero ahora mismo es todo un reto para mi.
07 septiembre 2011
TRIATLON MINISPRINT JUAN CARLOS I 2011
El pasado domingo 4 de septiembre logré acabar un triatlón minisprint. Las distancias eran menos que modestas (375 - 10 -2,6). Pero contento por acabar mi primera competición desde diciembre del 2010. Con matices eso sí, que siempre los hay.
El intento anterior (Casa de Campo) no salió nada bien. Después de analizar lo que ocurrió, tengo claro que la paciencia en la natación no es algo que deba quedarse en palabras. Me tenía (tengo) que olvidar de competir y dedicarme a intentar acabar la natación y disfrutar del resto de la carrera, aunque quede el último.
La llegada temprana, muy temprana permitió hacer todo con mucha calma. Allí coincidí con Javi, miembro del club, con 13 añitos que se comportó más que bien. Acompañado por Juan y Damián, repasamos algunos detalles y nos fuimos a la salida, donde nos tuvieron más 15 minutos en el agua hasta que llegó el SAMUR. Muertos de frio.
La natación me dejo un sabor agridulce. Bueno, el sabor en sí del agua era asqueroso. El bajo nivel del agua permitía hacer pie. Cada vez que levantaba la cabeza veía gente andando. Yo mismo me levanté varias veces, no me quedó otro remedio entre choques y el gentío. Los últimos metros el agua estaba negra. No se veía nada a través de las gafas. Salgo en 8 minutos, según las clasificaciones. Transición larga (me pareció, pero no soy un experto) y muy rápida, al menos me pareció.
Cojo la bici y a tope desde el inicio. Adelanto a muchas bicis. Entre ellos a Javi, al que animo. Aunque la mayoría de las bicis eran de montaña. Intento coger a un ciclista delante, lo hago y le doy un relevo, pero no le aguanto el segundo. Luego me encontraría en un pequeño grupo de 3 bicis hasta el final.
Bastante ahogado, pero controlando y dándome algún respiro sin dejar de tirar. El circuito invitaba a dar cera. Ancho, con varios carriles, picando un pelín hacia arriba parte, y hacia abajo otra parte. Un par de curvas de 180º pero con bastante espacio. Lo peor es me quedé sin lentillas. Quizá no estaban bien puestas, o quizá el aire (iba sin gafas). La última parte de entrada a la transición la hice algo más precavido.
La segunda transición fue algo peor. Estar más cansado, atarme las zapas y que se había soltado un imperdible del dorsal me retrasaron. Luego muy forzado de respiración. Me pareció que iba lento, aunque los números me indican un ritmo de 4:25 aproximadamente. Me cuesta creerlo.
Buena impresión. Pero tengo mucho que mejorar en natación. Tanto en calma (creo que en la Casa de Campo me hubiera agobiado bastante más por no poder hacer pie) como en técnica (que se convierte en algo secundario cuando voy con gente alrededor y hay tanto lio delante, detrás y a los costados).
Tiempo final 43:05. Bueno, ahí está.
Juan acabó bastante contento, y eso que el tio no se había probado en natación. Parece que se le da bien. Damián algo peor, más cansado y seguro que con una bici algo mejor hubiera disfrutado mucho más.
Javi muy bien también. Que tio, compitiendo con gente mucho mayor que él. Eso se nota mucho.
El intento anterior (Casa de Campo) no salió nada bien. Después de analizar lo que ocurrió, tengo claro que la paciencia en la natación no es algo que deba quedarse en palabras. Me tenía (tengo) que olvidar de competir y dedicarme a intentar acabar la natación y disfrutar del resto de la carrera, aunque quede el último.
La llegada temprana, muy temprana permitió hacer todo con mucha calma. Allí coincidí con Javi, miembro del club, con 13 añitos que se comportó más que bien. Acompañado por Juan y Damián, repasamos algunos detalles y nos fuimos a la salida, donde nos tuvieron más 15 minutos en el agua hasta que llegó el SAMUR. Muertos de frio.
La natación me dejo un sabor agridulce. Bueno, el sabor en sí del agua era asqueroso. El bajo nivel del agua permitía hacer pie. Cada vez que levantaba la cabeza veía gente andando. Yo mismo me levanté varias veces, no me quedó otro remedio entre choques y el gentío. Los últimos metros el agua estaba negra. No se veía nada a través de las gafas. Salgo en 8 minutos, según las clasificaciones. Transición larga (me pareció, pero no soy un experto) y muy rápida, al menos me pareció.
Cojo la bici y a tope desde el inicio. Adelanto a muchas bicis. Entre ellos a Javi, al que animo. Aunque la mayoría de las bicis eran de montaña. Intento coger a un ciclista delante, lo hago y le doy un relevo, pero no le aguanto el segundo. Luego me encontraría en un pequeño grupo de 3 bicis hasta el final.
Bastante ahogado, pero controlando y dándome algún respiro sin dejar de tirar. El circuito invitaba a dar cera. Ancho, con varios carriles, picando un pelín hacia arriba parte, y hacia abajo otra parte. Un par de curvas de 180º pero con bastante espacio. Lo peor es me quedé sin lentillas. Quizá no estaban bien puestas, o quizá el aire (iba sin gafas). La última parte de entrada a la transición la hice algo más precavido.
La segunda transición fue algo peor. Estar más cansado, atarme las zapas y que se había soltado un imperdible del dorsal me retrasaron. Luego muy forzado de respiración. Me pareció que iba lento, aunque los números me indican un ritmo de 4:25 aproximadamente. Me cuesta creerlo.
Buena impresión. Pero tengo mucho que mejorar en natación. Tanto en calma (creo que en la Casa de Campo me hubiera agobiado bastante más por no poder hacer pie) como en técnica (que se convierte en algo secundario cuando voy con gente alrededor y hay tanto lio delante, detrás y a los costados).
Tiempo final 43:05. Bueno, ahí está.
Juan acabó bastante contento, y eso que el tio no se había probado en natación. Parece que se le da bien. Damián algo peor, más cansado y seguro que con una bici algo mejor hubiera disfrutado mucho más.
Javi muy bien también. Que tio, compitiendo con gente mucho mayor que él. Eso se nota mucho.
16 agosto 2011
HACER DEPORTE POR HACER DEPORTE
Nada nuevo bajo el sol. Más bicicleta que otra cosa (que no es que sea mucha) y bastantes intentos por salir a correr sin llegar a encontrar una postura que permita ampliar la zancada, correr algo más rápido, alargar una salida más allá de la hora (o más alla de los tres cuartos con regularidad).
Y, por supuesto, constato que soy nulo para nadar. Y no se trata de que tiene remedio por esto o por lo otro. No, simplemente la fatiga llega muy pronto, y la fatiga en el agua en el agua no tiene el mismo efecto en mi que la fatiga en otro deporte en el que vale parar y mediar con cierta decepción por unas horas.
No hay otra que nadar nadar y nadar, con algo de ayuda de alguien que sepa. Eso si se puede (si deja el trabajo y la otitis que me he traido de Huelva).
Ahora mismo mucho deporte, por hacer deporte, son otro motivo. Sin (grandes) mejoras, pero contento al menos de poder hacerlo. Y con ganas de participar en alguna competición, aunque sea por hacer deporte, llegando de los últimos, pero llegando.
Pues eso, nada nuevo bajo el sol.
Y, por supuesto, constato que soy nulo para nadar. Y no se trata de que tiene remedio por esto o por lo otro. No, simplemente la fatiga llega muy pronto, y la fatiga en el agua en el agua no tiene el mismo efecto en mi que la fatiga en otro deporte en el que vale parar y mediar con cierta decepción por unas horas.
No hay otra que nadar nadar y nadar, con algo de ayuda de alguien que sepa. Eso si se puede (si deja el trabajo y la otitis que me he traido de Huelva).
Ahora mismo mucho deporte, por hacer deporte, son otro motivo. Sin (grandes) mejoras, pero contento al menos de poder hacerlo. Y con ganas de participar en alguna competición, aunque sea por hacer deporte, llegando de los últimos, pero llegando.
Pues eso, nada nuevo bajo el sol.
04 julio 2011
LA BARRERA DE LOS 100 km
Leyendo a marieta hace poco acerca de romperla barrera mítica (o psicológica más bien) de los 100 km, me autoimpuse como castigo intentar una bonita etapa con 105-106 km y dos puertos como Navacerrada y el alto de los Leones (en su vertente segoviana).
Ahí es nada: http://www.bikemap.net/route/1079159.
Se consiguió. A pesar de llegar muerto. Casi 4 horas y media. En solitario (aún intentando coger la rueda a algún club ciclista con los que iba coincidendo).
Y la gente corre luego una media maratón? Pero, cómo?
Ahí es nada: http://www.bikemap.net/route/1079159.
Se consiguió. A pesar de llegar muerto. Casi 4 horas y media. En solitario (aún intentando coger la rueda a algún club ciclista con los que iba coincidendo).
Y la gente corre luego una media maratón? Pero, cómo?
18 junio 2011
PRIMER ABANDONO...
No pudo ser. No llegué ni a la primera boya. Así de simple. Reitrada.
Lo normal ahora es estar decepcionado. Pero creo que hay algo más y habrá que buscarlo.
Este 2011 no está siendo nada bueno. De momento, a replegar y curar las heridas del orgullo. Si no puedo nadar 350 metros es que el triatlón, a lo mejor, no es lo mio.
Intuyo que sin competiciones a la vista, y sin motivación, no voy a pasarme mucho por aquí.
Lo normal ahora es estar decepcionado. Pero creo que hay algo más y habrá que buscarlo.
Este 2011 no está siendo nada bueno. De momento, a replegar y curar las heridas del orgullo. Si no puedo nadar 350 metros es que el triatlón, a lo mejor, no es lo mio.
Intuyo que sin competiciones a la vista, y sin motivación, no voy a pasarme mucho por aquí.
17 junio 2011
PRIMEROS NERVIOS PRE-CARRERA
De nuevo, sin avisar, mi mente traiciona mi cuerpo. Le engaña, engatusa y manipula. Otra vez.
Si un día por la mañana le preguntó "qué tal te irían unas series?", y no quiso escuchar al cuerpo, siempre prudente, las advertencias acerca de la paciencia, de la constancia, del posible paso atrás y de los riesgos.
Y las hice. Y me lastimé los sóleos (unos días). Pero eso mi mente lo asoció a la época donde no iba tan lento. Y repetí. Y repetí, con más cabeza que pulmones y corazón.
Tengo por traje un cuerpo sabio, prudente, y una cabeza que no tanto ni de lo uno ni de lo otro. El mundo al revés, para quien quiere llegar a viejo pensando siempre en el mañana. Mejor, eso sí, para el que no quiere esperar a luego.
Me he apuntado, a última hora, a un triatlon. Bueno, no. A nadar 350 metros, a correr en bici 7,7 km y a correr a pie 2 km. Mi cabeza y mi cuerpo no temen ni la bici, ni el tramo a pie. Pero les parece un mundo y medio 350 metros (300 cuando me apunté, no sé porque subieron la distancia).
En la casa de campo. Algunos intentan animarme, diciendo que conseguiré que no me coman las milenarias criaturas que habitan en el lago el cual, dicho sea de paso, no tiene una excelente presencia y no invita a chapuzones, precisamente.
Desde luego, el esfuerzo de prepararlo, ya de por sí, merece un reconocimiento. Bicicleta, gorro, gafas, zapatillas de bici (MTB, que no tengo de las otras todavía), de correr, otras zapatillas para calentar, botella de agua, gorra para correr, casco, portadorsal, chip, carnets... Lentillas, para coger mi bici y no otra. Y me dejo los guantes y calcetines en casa, que no llevaré. Ni neopreno, que no tengo (espero que no sea obligatorio).
El objetivo, disfrutar. Acabar. Proteger la rodilla, sin forzar. Convencerme que puedo nadar varios cientos de metros seguidos. Inyectar un poquito de confianza para, en un futuro, apuntarme a un triatlon (sprint, claro).
Mi mente está impaciente. El cuerpo, temeroso, pero preparado. Al final, incluso traicionado, acaba agradeciendo "el empujón".
Si un día por la mañana le preguntó "qué tal te irían unas series?", y no quiso escuchar al cuerpo, siempre prudente, las advertencias acerca de la paciencia, de la constancia, del posible paso atrás y de los riesgos.
Y las hice. Y me lastimé los sóleos (unos días). Pero eso mi mente lo asoció a la época donde no iba tan lento. Y repetí. Y repetí, con más cabeza que pulmones y corazón.
Tengo por traje un cuerpo sabio, prudente, y una cabeza que no tanto ni de lo uno ni de lo otro. El mundo al revés, para quien quiere llegar a viejo pensando siempre en el mañana. Mejor, eso sí, para el que no quiere esperar a luego.
Me he apuntado, a última hora, a un triatlon. Bueno, no. A nadar 350 metros, a correr en bici 7,7 km y a correr a pie 2 km. Mi cabeza y mi cuerpo no temen ni la bici, ni el tramo a pie. Pero les parece un mundo y medio 350 metros (300 cuando me apunté, no sé porque subieron la distancia).
En la casa de campo. Algunos intentan animarme, diciendo que conseguiré que no me coman las milenarias criaturas que habitan en el lago el cual, dicho sea de paso, no tiene una excelente presencia y no invita a chapuzones, precisamente.
Desde luego, el esfuerzo de prepararlo, ya de por sí, merece un reconocimiento. Bicicleta, gorro, gafas, zapatillas de bici (MTB, que no tengo de las otras todavía), de correr, otras zapatillas para calentar, botella de agua, gorra para correr, casco, portadorsal, chip, carnets... Lentillas, para coger mi bici y no otra. Y me dejo los guantes y calcetines en casa, que no llevaré. Ni neopreno, que no tengo (espero que no sea obligatorio).
El objetivo, disfrutar. Acabar. Proteger la rodilla, sin forzar. Convencerme que puedo nadar varios cientos de metros seguidos. Inyectar un poquito de confianza para, en un futuro, apuntarme a un triatlon (sprint, claro).
Mi mente está impaciente. El cuerpo, temeroso, pero preparado. Al final, incluso traicionado, acaba agradeciendo "el empujón".
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